Me gusta hablar de los tráilers en términos de un carnicero. Me gusta pensarlos como si fueran películas feteadas —es decir, cortes en forma de láminas de un cuerpo mayor: para un análisis del verbo “fetear”, recomiendo el siguiente hilo—. Y este tipo de estructura de pensamiento puede hipostasiarse: podemos decir que toda película es Ficción feteada —de manera que hay algo grande y teórico, de allí la mayúsculas, que cortamos en finas rodajas cuando hablamos de cualquier producto cultural.
Esta reflexión sobre el tráiler puede...
Kaylee Williams






