
Sí, tengo un mal día. Ello se debe a multitud de factores que no vienen al caso, y de los que por supuesto no tiene la culpa el lector de esta página. Pero cuando uno llega a casa y se pone a leer la estupenda web Tierra de Cinéfagos (una de las pocas de por ahí que tiene algo de criterio para hablar de cine y de otras cosas…) encontrándose con un link a El País que informa del terrible fracaso comercial de la última “película” de Jose Luis Garci, Sangre de Mayo, pues toda la mala leche acumulada sale por los poros.
Más aún cuando uno lee declaraciones como
Con más presupuesto podríamos haber hecho cosas mejores, habríamos rodado con más medios las secuencias de guerra, pero así son las cosas
…, dicho por el propio Garci, ese falso defensor del cine “artístico” o artesanal, que no tiene la menor idea de manejar una producción ambiciosa, entre otras cosas, pero principalmente, porque es un director absolutamente mediocre al que nuestra queridísima presidenta de la comunidad de Madrid, doña Esperanza Aguirre, le dio 16 millones de euros del dinero público para dirigir una catástrofe. Continuar leyendo »

En el complejo panorama del cine español, esa identidad artística tan dubitativa como incoherente y cainita, se podrían establecer muchas jerarquías entre los directores. Los hay humildes y trabajadores, aunque impersonales (Miguel Albaladejo, p.e.), los hay de fuste y de géneros, aunque pocos (Enrique Urbizu, p.e.), también falsos artistillas progres (Julio Medem), consagrados a su bola (Pedro Almodóvar), ambiciosos astutos (Amenábar), y todo un rosario de personalidades y ópticas cinematográficas que conforman este amorfo mundo que es el cine español.
Pero hay un nombre que está al margen de todos ellos, y que aún así es tan famoso como el más popular de los jóvenes y tan independiente como los más meritorios consagrados: Jose Luis Garci. Un verdadero rara avis. Un director que hace más de dos décadas que no tiene un verdadero éxito, al que sólo pequeños sectores de la crítica y el público le interesan, con un grupo de actores habitual cuya popularidad es menos que cero en el cine nacional e internacional de hoy mismo, y cuyos temas obsesivos nunca han estado en vigencia, por mucho que él crea que sí. Y es que Garci lleva mucho tiempo viviendo en su realidad alternativa. Continuar leyendo »

Porque el Oscar a mejor película extranjera es un premio absurdo (que luego otros, como los españoles, hemos copiado, describiendo nuestra estupidez) con el que los de la academia de Hollywood distinguen entre Sus Películas y las películas de los demás. Otros no lo verán de la misma manera que yo, pero a mí me parece que es un Oscar pequeñito con el que nos toman el pelo.
Pero algunos se contentan conque les den las sobras, o con hacerse la foto. Por mí vale. Lo que no pienso hacer es dejar de decir lo que pienso: si cada año los Oscar le importan menos a la cinefilia mundial, qué vamos a decir de las preseleccionadas españolas para mandar a que los que llevan el tinglado de los Oscar puedan elaborar su lista de cinco finalistas. Ahora bien, esto nos sirve para observar qué mandamos y sobre todo por qué mandamos a los Oscar lo que mandamos. Las ‘pre’ nominadas a la ‘pre’ nominación han sido Sangre de mayo, de Jose Luis Garci, Siete mesas de billar francés, de Gracia Querejeta, y Los girasoles ciegos, de Jose Luis Cuerda. Más o menos lo esperado. Continuar leyendo »