Las 10 mejores películas norteamericanas de los 90

Planteada mi lista de las mejores europeas de los 90, justo es dejar también mis diez norteamericanas de esa década. Han resultado ambas igual de difíciles de confeccionar, mucho menos de lo que me va a resultar para esta presente década, en la que tengo ya mi lista hecha y me parece difícil que alguna sorpresa me la trastoque.

Como soy optimista, aunque muchos piensen lo contrario, quiero creer que las pocas respuestas a la anterior lista eran porque mucha gente estaba de acuerdo conmigo (…), y no porque no tuvieran ni idea de qué películas hablaba, o porque no les interesara el cine europeo. Nuevamente, esto es personal e intransferible, y son bienvenidas las quejas (razonables) y las listas ajenas. Si no llega ni lo uno ni lo otro, yo me sigo divirtiendo haciendo encaje de bolillos con algunas de las películas de mi vida.

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03 de Octubre de 2008 @ 23:30
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56º Festival de San Sebastián: Fesser gusta

La tercera película española a concurso en esta edición del festival de San Sebastián se ha presentado esta tarde en la concha, y si bien no ha enamorado a todo el mundo, la crítica la ha valorado como un importante esfuerzo dramático. Con Camino, Javier Fesser se aleja diametralmente del estilo de sus anteriores películas (las taquilleras comedias castizas La gran aventura de Mortadelo y Filemón y el Milagro de P. Tinto) y parece que ha acertado. Su historia narra la historia real de Alexia González Barrios (una dicen que convincente Nerea Camacho), una niña de 14 años aquejada de un tumor maligno. Es hija de una familia del Opus Dei, y Fesser aprovecha para hacer, según él, una radiografía de esta institución de la iglesia católica. Lo que más se ha destacado es la soberbia labor de un compacto reparto de actores. Se asegura que cualquiera de ellos podría llevarse un premio este fin de semana.

En comparación con la expectación que ha levantado este filme, el canadiense Maman est chez le coiffeur, de la realizadora Léa Pool, ha dejado gélida a la audiencia en su presentación, a pesar de tratarse de un melodrama que precisamente intentaba despertar emociones. En otro orden de cosas, ha llegado por fin Meryl Streep al festival, pues va a recibir el Premio Donostia; y Jonathan Demme, presidente del jurado de este año, ha presentado en Zabaltegui su película Rachel Getting Married, ya vista en Venecia.

Enlace: Festival de San Sebastián

25 de Septiembre de 2008 @ 23:18
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65ª Mostra de Venecia: Demme y Oshii elevan la sección oficial

Jornadas como las de hoy no ha habido muchas en esta floja edición del festival que para muchos es el más importante del mundo. Bueno, ni muchas ni ninguna. Dos cineastas del fuste de Jonathan Demme y Mamoru Oshii han traído sus películas y han gustado mucho.

El cineasta japonés tiene sus dos peores trabajos, precisamente, en aquellos que han salido de las fronteras de su país con más gloria, y que le han proporcionado eso que se llama estatus de director de culto. Por suerte The Sky Crawlers parece tener mucha mejor pinta que aquellos aburrimientos sin la menor chispa que fueron las dos partes de Ghost in the Shell. Es una cinta que narra una posible línea de evolución alternativa del hombre, en un tono abiertamente existencialista que ha dejado muy satisfechos a los críticos.

Pero ha sido el día de Jonathan Demme, que con Rachel Getting Married vuelve a lo grande a la ficción, si bien la forma de filmar es de un acercamiento prácticamente documental, que muchos han encontrado parecido al Dogma. Por si fuera poco, recupera para el cine a esa actriz maravillosa y guapísima que es Debra Winger, aunque en un papel secundario, pues el protagonismo recae en una al parecer excelente Anne Hathaway.

Al menos, parece que con estos títulos, se enmascara algo la pobre selección de esta edición…

Festival de Venecia

03 de Septiembre de 2008 @ 21:37
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Directores de una sola película: Jonathan Demme

Hay directores geniales, que salvo excepciones, nos regalan muchos trabajos maravillosos, incansables. Hay otros muy buenos que van alternando películas geniales, otras buenas y otras peores. Y luego hay directores con una filmografía que a muy pocos les interesa y de repente explotan con una obra maestra de un calibre colosal, que eclipsan todo lo demás que hayan hecho.

Es el caso de Jonathan Demme, que en febrero de 1991 presentó una adaptación de la magnífica novela de Thomas Harris (todo un ‘best-seller’) que en cuanto se dio a conocer en el Festival de Berlín, muchos cuestionaron. Pero duró poco. El asombro por aquel filme fue más rápido y duradero (hasta el día de hoy). Continuar leyendo »

12 de Junio de 2008 @ 8:48
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