Cada entrega de los Oscar es un momento en donde hay que saber combinar tanto el humor como la seriedad, o sea, tener en cuenta cómo los dos factores puden cruzarse sin que necesariamente prime uno por sobre el otro: si tenemos una presentación demasiado solemne, caemos en el vicio de un espectáculo aburrido; si tenemos una presentación demasiado graciosa, podemos caer en una presentación demasiado basada en el humor que puede llegar a disgustar a las estrellas y, casi por extensión, al público: revisen...
Jon Stewart
Éste ha sido el segundo año —no consecutivo— en que el cómico Jon Stewart tiene la increíble oportunidad de presentar la ceremonia más importante del cine internacional. Tanto en la primera ocasión, hace dos años, como en ésta, la sensación que me ha quedado es que este gran comunicador se ha mordido la lengua de nuevo.
No sé si será porque le obliguen, no sé si será porque él no se atreva —lo dudo—, sinceramente no sé el por qué. Pero lo que tengo claro es...





