La octava realización de los Coen, y quizá su última obra maestra, es la historia de un fumeta vago y pacífico, residente en Los Angeles, que no ha sabido reciclarse y se ha quedado en hippie eterno. Pero es un tío cabal, quizá el único de la ciudad. Así lo piensa el narrador, una figura angélica, bonachona y demiúrgica interpretada de manera inolvidable por el gran vaquero Sam Elliot.

El Nota es el único verdadero hombre de un relato que gira en torno a qué es ser un hombre, pues cada personaje de esta historia tiene su personal idea sobre ello y gusta de demostrarlo: para Walter Sobchak por ejemplo, impresionante John Goodman, ser un hombre es ser agresivo, mostrarse duro, gritar sin provocación. Pero también es un relato que juguetea y pone del revés todas las constantes y clichés del film noir, de la película detectivesca. Un rompecabezas con el Nota como heredero de Philip Marlowe. Continuar leyendo »