Probablemente no interese a nadie que una de mis novelas favoritas de todos los tiempos sea La conjura de los necios. La más fascinante de las novelas póstumas que se hayan publicado nunca. Pero a un servidor este dato le sirve para que cualquiera de ustedes que haya leído la novela de John Kenned Toole, y recuerde la desproporcionada animadversión que el inefable Ignatius J. Reilly siente en la novela hacia una actriz, de la que no llega a decir su nombre, pero que uno...
Indecent Proposal






