Sangre, horror, erotismo. Las señas de identidad del Giallo, un subgénero que tiene sus orígenes en los años 60, y que encuentra su mejor expresión en el trabajo de directores como Mario Bava o Dario Argento. Reivindicado desde hace algunos años (con especial énfasis por parte de Tarantino), tal vez estemos viviendo por fin una revitalización del género a través de cortometrajes como Loma Lynda: the red door, la historia de dos mentes perturbadas (David Fine e Iglesias Estefania) envueltas en una atmósfera de...
Iglesias Estefania





