The house of the devil está reuniendo un pequeño séquito de seguidores tras haber sido presentada en varios festivales, y mucho me temo que, tal y como predije cuando salí de la sala de cine en Sitges, he terminado formando parte del culto. Los defectos que le vi entonces, cada vez me lo parecen menos, y solo pensar en los créditos me hace esbozar una sonrisa.
A la espera de que la cinta llegue a nuestros cines, os dejo cinco carteles de corte vintage (cuatro de...
House of the devil





