
Puede que a algunos no les suene de nada el nombre del escritor texano, muerto a la edad de 30 años al suicidarse de un tiro en la cabeza. Muchas veces la creación supera y eclipsa al creador: es el escritor de las novelas y cuentos de Conan, Kull, Solomon Kane y algunos personajes más de fantasía heroica, que conoció un mediano éxito en vida. En los años 70 comienzan a publicarse en cómic y Conan conoce un éxito mucho mayor, desdoblándose en varias series regulares que perviven hasta el día de hoy: La espada salvaje de Conan (que se está reeditando ahora con gran éxito), Conan Rey…
La adaptación al cómic tuvo sus pros y sus contras, si bien gente como John Buscema le dieron al personaje una iconografía reconocible y duradera. Las novelas de Howard poseían una fuerza narrativa y una personalidad arcaica muy singular, y pudimos disfrutar de números de La espada salvaje u otros que eran capaces de ser fieles a ese espíritu y al mismo tiempo ofrecer algunos cambios que no devaluaban sino que ampliaban los registros del personaje. Continuar leyendo »

La tecnología en la pantalla se ha convertido en un fin en sí misma que prima sobre el contenido, mientras desprecia otros valores
No se trata de negar los adelantos tecnológicos pues muchos de ellos han proporcionado progresos notables pero estas técnicas no tienen que llegar a ser el fin, acapararlo todo en detrimento de los contenidos, de lo que se quiere contar, de la propia historia.
Son palabras del veterano director francés Bertrand Tavernier analizando de forma contundente la actual situación del cine espectáculo en el foro que imparte esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Y es que el cambio de siglo ha supuesto un cambio radical en la concepción visual del cine. No me refiero a que automáticamente todo el mundo se volviera loco con el cambio de milenio sino que existe un claro antes y después del estreno de Matrix en 1999. Continuar leyendo »

¿Fracaso?
No es que yo sea mucho de cifras y de negocios. No creo que haya más alejado del arte que el dinero. Pero resulta que hay negocios audiovisuales que le quitan el dinero al trabajador mientras éste sonríe encantado, haciéndose pasar por cine o por entretenimiento. Y aunque no soy un experto tampoco se me dan mal las matemáticas, por lo que más abajo haremos un sencillo cálculo.
Mientras un número reducido de analistas (los que menos respeto merecen por mi parte, cosa curiosa…), elogian algunas de las particularidades de la última aportación de los Wachowski al cine, la gran mayoría de espectadores y críticos con algo de seso le han dado la espalda,y le dedican una serie de calificativos que de momento no nombraremos aquí, para no hacer demasiada sangre. Centrémonos en cómo les ha resultado de redondo, o no, ésta vez el negocio a los dos hermanitos tan amados por su trilogía matrixera. Números: Continuar leyendo »