Gustavo Hernández
| 28 de enero de 2010 a las 16:00 | 5 comentarios
Lo que empezó con un simple ejercicio en “The Blair Witch Project” ha derivado en toda una nueva tendencia en el cine, sobre todo, de terror. En ese entonces fue con una cámara Hi-8 y otra 16mm, con las que armaron la historia de un grupo de estudiantes que iba a filmar un documental en un bosque cercano a Burkittsville, Marylan. Ocho años después, en 2007, Jaume Balagueró y Paco Plaza tomaron una cámara de video para narrarnos los sucesos de un edificio en cuarentena...