gasolina
| 7 de agosto de 2009 a las 15:00 | 2 comentarios
Que un niño, tras el impacto de ver por primera vez Superman, se haya tirado desde una altura considerable creyendo que podía volar es raro, pero pasa. Puedo dar fe de ello. Pero una cosa es creerse Superman, Spiderman, Batman, incluso, Hulk, y otra beber gasolina para convertirse en Optimus Prime. Aunque pueda parecerlo, no se trata de una broma, sino de una noticia tan real como la vida misma que ha publicado esta semana un diario chino y que han recogido varios blogs. El...