Fontana di Trevi
| 30 de septiembre de 2009 a las 15:00 | Un comentario
dolce-vita
Esta escena que os traigo es una de las más clásicas del cine. La magia de la Fontana di Trevi tiene mucho que ver con lo visto en esta película. En su momento (ahora la juventud tienen otros ídolos a los que admirar), ellas querían ser como Anita Ekberg, zambullirse en la fuente más grande de Roma y que Marcello Mastroianni fuese a buscarlas. Sueños que promovía un cine en blanco y negro. Un cine en el que Federico Fellini era un nombre para escribir...