Seguimos con la lista que hizo el programa Días de Cine con los mejores directores de la historia. Tras el increíble vídeo sobre Bergman vamos a prestar atención al también brillante reportaje dedicado al ruso Sergei Eisenstein. Si el del director sueco se basaba en la fuerza de las palabras éste se apoya en la fuerza de las imágenes, en el montaje, veamos porque. Tras la revolución rusa Lenin se da cuenta de la importancia del cine como medio propagandístico. Este arte adquiere así mayor importancia que los demás a la hora de ser apoyado por el estado. Se crea La Escuela Estatal de Moscu con una serie de restricciones económicas que devendrá en revolución cinematográfica. La falta de material virgen para rodar empuja a los directores rusos a jugar con material ya existente. Se experimenta con películas como The birth of a nation de D.W. Griffith cortando y pegando una y otra vez. Para cuando el mundo del cine se da cuenta los rusos han marcado el camino a seguir en cuestiones de montaje.

Eisenstein, con sus estudios centrados en esta disciplina, profundiza en ella y desarrolla el llamado montaje dialéctico, donde la unión de dos imágenes pueden inspirar una tercera en la mente del espectador (por ejemplo, ojo y agua hacen pensar en tristeza, en llanto). Dicho esto ya estáis imbuidos por el contexto histórico, prestad ahora atención al vídeo, estoy seguro de que os sorprenderá. Continuar leyendo »