Algo de humor negro no viene nunca mal, siempre que sea de “buen gusto”. Y aunque parezca una contradicción lo que acabo de decir, creo que la trama de este cortometraje reúne ambas cosas. Es la historia de un hombre que relata la vida después de la muerte de su amigo y deja en evidencia como las esposas pueden influir en sus destinos (incluso después de sus muertes).
Me pareció un corto ideal para mirar un sábado, previo a alguna película. Como para ambientar la...
Edith González





