David Mamet sobre la crítica

“Uno lee disecciones mecánicas, apresuradas e interesadas de las películas de otros, si no con regocijo, sí con cierta ecuanimidad digna de encomio; acercarse tanto al fuego sin embargo, induce a uno a recurrir a lo filosófico. “¿Quiénes son esos canallas? - se pregunta -. ¿Y quién ha muerto y los ha dejado en el cargo de jefes?” Esto, en los que han acumulado ira suficiente, genera fantasías, no de crímenes descarados, pero sí de un revers de satire.

Porque los críticos son una plaga.

Como hormigas en un picnic, sin embargo, los críticos no se marchan, y como yo (en tanto guionista y director) no pienso marcharme, he tenido que aprender a lidiar con ellos. El único método eficaz que he encontrado, por desgracia, es no hacerles caso.

Cualquier artista mínimamente válido es sin duda su crítico más severo, y, si un crítico pasara por alto a posta y con elegancia un fallo artístico, habría más probabilidades de que ese fallo se corrigiese así que con un comentario insidioso.

¿Existe el buen crítico? Sí, creo que mi obra se ha beneficiado a lo largo de los años de uno o dos.

Pero en general no me gustan los críticos y me gusta aún menos mi incapacidad personal para estar en paz con el fenómeno. Podría hablar de los beneficios que he obtenido de ciertos críticos y dar sus nombres, pero ¿sería posible dar sus nombres sin el deseo de que quizá me leyeran, y yo pudiera de este modo no solo predisponerlos en mi favor, sino también haberlo deseado? Es un intríngulis filosófico, desde luego.”

Bambi contra Godzilla (ed. Alba) Continuar leyendo »

03 de Agosto de 2008 @ 18:47
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Bambi contra Godzilla, de David Mamet

Lectura recomendada

Con el subtítulo de Finalidad, Práctica y Naturaleza de la Industria del Cine, llega el último ensayo de uno de los guionistas, directores y autores de teatro más prestigiosos de la industria norteamericana, el gran David Mamet. Un volumen imprescindible no sólo para los que gusten de ensayos cinematográficos, sino de los que disfruten simplemente de un libro muy bien escrito.

Porque Mamet no es sólo un gran hombre de cine, muy culto y con una prosa excelente (no exenta de cinismo y sarcasmo saludables), se las sabe todas de su oficio y de la industria del cine, y ha escrito este volumen, de reciente publicación, para mostrarnos cómo funciona eso de hacer películas y cuántas trampas y obstáculos puede uno encontrar para vender un guión. Se lo pasa uno bomba con sus ocurrencias, la velocidad de sus imágenes verbales, y su insuperable capacidad para arrastrarnos a su particular universo.

Basten dos perlas que justifiquen su compra: Continuar leyendo »

09 de Junio de 2008 @ 20:36
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