Hace no mucho tiempo hablé acerca de la importancia del travelling en la obra de Spike Lee como índice de un comportamiento moral de su cine: el travelling señala, marca una distancia humana, es un caminar, no es el picado del ojo del director como ojo divino, sino que es el ojo humano que camina junto a nosotros… No por nada en las dos escenas recuperadas, las de “Malcom x” (1994) y “The 25th Hour” (2002) los personajes caminan, tienen una relación casi de epifanía...
Barry Pepper