Anne Hache
| 21 de agosto de 2009 a las 15:00 | 9 comentarios
Después de reposar unos días el visionado de “American Playboy” tengo la sensación de haber visto dos películas en una sola proyección. Una que parecía una porno y otra, una comedia romanticona boba hasta más no poder. Y todo dentro del mismo metraje, que, por suerte, sólo duraba hora y media. No sé si decir que el resultado tiene mérito (por el dos en uno) o que es un despropósito. Me explico. Durante la primera parte de “American Playboy”, Aston Kutcher se pasa prácticamente todo...