Para aquellos que sueñan con tándems cinematográficos imposibles, una de sus fantasías de noches húmedas se hace realidad: Alejandro Jodorowsky y David Lynch unen esfuerzos creativos en la última película que dirige el primero y que el segundo ayuda produciendo.
Dos realizadores que a lo largo de sus respectivas filmografías han luchado contra la razón a favor del sinsentido y el abstracto, que han cristalizado sus reflexiones sobre el mundo en películas a cada cual más bizarras e imposibles, siendo Lynch en momentos puntuales mucho...
alejandro jodorowky





