En un panorama en el que las ideas nuevas, frescas y originales escasean, es normal que la industria cinematográfica se agarre a la tecnología como a un clavo ardiendo, con tal de conseguir llamar la atención del espectador potencial. El resultado de estas necesidades es que dicha tecnología se democratiza, como está siendo el caso del 3D. Este sistema ha empezado a utilizarse en películas y salas del circuito comercial, saliendo de los cines especializados. Pero si bien habíamos visto que las primeras en apuntarse...
3D Sex and Zen





