David Mamet sobre la crítica

“Uno lee disecciones mecánicas, apresuradas e interesadas de las películas de otros, si no con regocijo, sí con cierta ecuanimidad digna de encomio; acercarse tanto al fuego sin embargo, induce a uno a recurrir a lo filosófico. “¿Quiénes son esos canallas? - se pregunta -. ¿Y quién ha muerto y los ha dejado en el cargo de jefes?” Esto, en los que han acumulado ira suficiente, genera fantasías, no de crímenes descarados, pero sí de un revers de satire.
Porque los críticos son una plaga.
Como hormigas en un picnic, sin embargo, los críticos no se marchan, y como yo (en tanto guionista y director) no pienso marcharme, he tenido que aprender a lidiar con ellos. El único método eficaz que he encontrado, por desgracia, es no hacerles caso.
Cualquier artista mínimamente válido es sin duda su crítico más severo, y, si un crítico pasara por alto a posta y con elegancia un fallo artístico, habría más probabilidades de que ese fallo se corrigiese así que con un comentario insidioso.
¿Existe el buen crítico? Sí, creo que mi obra se ha beneficiado a lo largo de los años de uno o dos.
Pero en general no me gustan los críticos y me gusta aún menos mi incapacidad personal para estar en paz con el fenómeno. Podría hablar de los beneficios que he obtenido de ciertos críticos y dar sus nombres, pero ¿sería posible dar sus nombres sin el deseo de que quizá me leyeran, y yo pudiera de este modo no solo predisponerlos en mi favor, sino también haberlo deseado? Es un intríngulis filosófico, desde luego.”
Bambi contra Godzilla (ed. Alba) Continuar leyendo »

