Si alguien piensa que la rehabilitación de criminales y delincuentes no es posible, sin duda se equivoca, al menos en lo que respecta el mundo del cine. Si la sociedad estadounidense no tiene problemas a la hora de votar a famosos para cargos políticos, como hiciera con Ronald Reagan, Clint Eastwood o Arnold Schwarzenegger, ¿porqué no iba a recuperar a sus ovejas descarriadas la comunidad cinematográfica? Quizás en tiempos pretéritos el cine les castigara con mayor contundencia (o con ostracismo) -había mucha más hipocresía-, pero...
x

























