Lleva tiempo dando vueltas por el circuito de festivales la película Peur(s) du Noir (miedo a la oscuridad), una más que interesante recopilación de cortos de animación firmados, tanto en dirección como guión, por destacadas figuras del mundo del cómic: Lorenzo Mattotti, Charles Burns, Blutch… Todos ellos autores de trazo atormentado, cuando no enfermizo como en el caso de Burns, de universos introspectivos, opresivos, donde muchas veces el mayor monstruo somos nosotros mismos. Vamos, un grupo de hombres risueños que ni en una peli de Mel Brooks. Piezas en blanco…
¡Bwa-ha-ha-ha-ha! ¡Sí! ¡Es él! ¡Y está donde le pertenece! ¡La venganza de Oprah! Las posibilidades de esto tienden a infinito. Y de regalo, una tarta, así en plan chungo, con cables que salen de ella, sin remitente y la más que posible capacidad de hacer tic-tac si acercas el tímpano, como la que recibieron en la emisora. Viva, viva, viva el marketing viral, por Santa Martha Wayne.
Ante el inminente estreno en España de Wall•E, que, críticas previas provenientes de los Estates, viene a ser algo así como la segunda venida de Cristo, poco más o menos, los afables chicos de Rotten Tomatoes nos regalan un pequeño tour fotográfico por las instalaciones del centro neurálgico de la fábrica, esta vez sí, de sueños. Parece que vivan en un parque de atracciones perpetuo. Malditos sean una y mil veces, pardiez. Aquí, el tour. Y no de Francia.
Hace poco, un amigo me comentaba cuán harto estaba que casi todas las películas de animación que nos llegaban a los cines estuviesen protagonizadas sistemáticamente por adorables, y en gran parte de los casos coleccionables, animalillos convenientemente antropomorfizados. Con Kung Fu Panda, Dreamworks en su división de animación vuelve a apostar fuerte por ello para reventar las taquillas del verano 2008. En este caso con la historia de Po, un panda gordo, flojo, y muy pero que muy friki que, de buenas a primeras, es elegido como el legendario guerrero…
Lo de Spike Jonze, celebrado director de Adaptation o Cómo ser John Malkovich, por la cual fue nominado al Oscar en la categoría de mejor dirección, con su última película no tiene nombre. Y si lo tiene ni le debe hacer gracia ni debe sonar muy educado. Jonze lleva varios años con la adaptación al cine del cuento infantil “Where the Wild Things Are”, de Maurie Sendak, producido por Warner. Rodada en su mayor parte en la segunda mitad del 2006, su estreno estaba previsto para este mismo año, pero…





