Las incursiones de Daft Punk en el cine van mucho más allá de la inclusión de sus temas en la banda sonora de una película. El dúo compuesto por Thomas Bangalter y Guy Manuel de Homem-Christo ha demostrado a lo largo de su trayectoria su fuerte vinculación con el cine y los diferentes formatos audiovisuales. Videoclips, documentales y películas de ficción les han permitido culminar el concepto de sus diferentes álbumes, que no estarían completos sin sus versiones visuales. Es por ello que propongo una retrospectiva por sus diferentes vinculaciones con la imagen, siguiendo sus diferentes álbumes.

Daft Punk en el cine

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La vocación audiovisual de Daft Punk despega antes incluso de que lanzaran su primer videoclip, Da funk, dirigido por Spike Jonze, cuando en 1995, Psygnosis desarrollaba Wipeout un juego de carreras futuristas para diferentes plataformas, cuya música estaba compuesta por el dúo francés.

Un preludio de todo lo que vendría y que, si había comenzado con el que después sería director de películas tan extraordinarias como How to be John Malkovich, Adaptation o Where the wild things are, continuaría de la mano de videocreadores excepcionales como Michel Gondry, que se encargaba de Around the world; Seb Janiak, que dirigía Burnin; o Roman Coppola, que se ocupaba de Revolution 909; así como el propio dúo firmaba el último de los singles del álbum: Fresh.

Por separado, todos estos trabajos constituyen piezas memorables, perfectamente representativas de una oleada de videocreadores a los que, personalmente, denomino "ladrones de orquídeas". Artistas multidisciplinares que emergían en los años noventa para renovar el concepto de vídeo musical elevándolo a una categoría más artística que comercial.

Las cinco piezas, junto con diferentes vídeos en torno a su grabación, fueron incluidas en una película documental, dirigida por la propia banda, que fue publicada en 1999 con el título de D.A.F.T.: a story about dogs, androides, firemen and tomatoes, que daba cuenta de que los artistas franceses no se limitaban a componer canciones, sino que habían desarrollado un concepto musical y visual, con entidad propia.

Discovery

Para su segundo álbum, cambiaban radicalmente su concepto visual, confiando al animador japonés, Kazuhisa Takenouchi, responsable de la popular serie Dragon Ball, que elaboraba una película de ficción animada sonorizada únicamente con los singles publicados del álbum, One more time, Aerodynamic, Digital love*, Harder, better, faster, stronger, Something about us y Face to face, que también se lanzarían en forma de película, en 2003, con el título de Interstella 555: the 5tory of the secret 5tar. Una obra atonal con la que reincidían, con mayor fuerza todavía, en el carácter conceptual de sus álbumes y cuya trama general giraba en torno al secuestro y rescate de una banda de pop interestelar.

Human After All

Tres temas de su tercer álbum fueron publicados en sendos vídeos musicales. Si dos de ellos estaban dirigidos por ellos mismos, Robot rock y Technologic, el tercero, The prime time of yogur life, se lo encaraban a Tony Gardner. En esta ocasión no había concepto, sin duda porque Bangalter y Homem-Christo habían gastado toda su energía en la elaboración de una nueva película atonal, Electroma, escrita y dirigida por ellos mismos, que sería estrenada en e festival de Cannes en 2006. Curiosamente, la música original no sería suya, sino de Brian Eno. Una obra en la que jugaban con la imagen que ellos mismos habían transmitido, dado que nunca habían aparecido en público a cara descubierta, y que estaba protagonizada por unos robots de apariencia humanoide. Quizás en esta pequeña joya podamos encontrar el germen de otro artista francés, Quentin Dupieux, que ha dirigido ya cinco largometrajes de índole similar, aunque no exactamente igual.

TRON: Legacy

A pesar de haber publicado sólo tres álbumes, cuando se cumplía una década de su recorrido musical, Daft Punk publicaba una compilación de sus grandes éxitos, así como un disco grabado en vivo. Alejados por un tiempo del estudio, volvieron para involucrarse con un proyecto cinematográfico que les iba como anillo al dedo: la banda sonora de TRON: Legacy. Como suele suceder con este tipo de películas y tratándose de un título de esta índole, venía acompañada de otros piezas audiovisuales que no sólo incluían el videoclip, sino el videojuego de la película, Tron: evolution, aunque finalmente sólo incluiría dos cortes de la película, Derazzed y The Grid. Lo interesante es que, de esta manera, no sólo rendían tributo a Tron, una película que podía gustarles en mayor o menor medida, sino a la compositora de su banda sonora, Wendy Carlos, que ya fuera pionera en la integración de la música electrónica en el cine en sus colaboraciones con Stanley Kubrick.

Ya comentamos en su momento la película dirigida por Joseph Kosinski, como también repasamos su banda sonora que, desde mi punto de vista resultó muy superior a la película. Casi me gustaron más todas las piezas periféricas y, sobre todo, el videojuego. La gran influencia del dúo francés se hacía evidente en el momento en que fueron invitados a hacer un cameo en la película, interpretándose realmente así mismo, dado que aparecían como los Djs de las fiesta de Zuse (Martin Sheen). El tema principal, ese mismo que ellos pinchan, fue publicado como single, cuyo videoclip estaba dirigido por Warren Fu, que algunos tuvimos la fortuna de bailar incluso en alguna discoteca.

Bonus soundtracks

Considero que no sería completa esta retrospectiva si no tuviera en cuenta el trabajo en solitario de Thomas Bangalter con el cineasta Gaspar Noé, cineasta de origen argentino que ha desarrollado toda su trayectoria cinematográfica en Francia. Tres son sus colaboraciones juntos. Primero fue en la inmesa, fabulosa, hipnótica y fascinante banda sonora de Irreversible, una película a medio camino entre el experimento cinematográfico y el terrorismo psicológico. En su banda sonora se integran los estimulantes temas compuestos por Bangalter junto a dos piezas clásicas de Mahler y Beethoven y una canción interpretada por Étienne Daho. Una banda sonora que desligada de las imágenes proporciona el mismo estado que la película, sea cual sea la manera en la que a cada no le siente.

Dados los buenos resultados, Gaspar Noé volvió a contar con Bangalter para su siguiente película, Enter the Void. El shock y deplorable estado psicológico con que te dejaba en Irreversible, fue superado con creces en este nuevo experimento que cambiaba el montaje de planos secuencia en orden temporal inverso, con una constante cámara en plano subjetivo, con la particularidad de que el protagonista es drogadicto y no sólo compartimos lo que sus ojos ven, sino las imágenes, paranoias y recuerdos que su cerebro rescata… Memorable es su secuencia de títulos de crédito, a ritmo del trepidante Freak de LFO, así como la larga lista de temas que se escuchan de manera diegética en la banda sonora.

Una tercera colaboración, más breve, pero no menos hipnótica, es la que se produjo en el cortometraje de Gaspar Noé incluído en 7 días en La Habana. Una pieza en la que música e imagen están estrechamente ligadas y con la que el cineasta conseguía transmitir verdaderamente el estado de ánimo de su protagonista. O lo que es lo mismo, un mal rollo impresionante. Y eso que el día que le tocó fue el viernes.