No creo ser el único que considere a Zach Galifianakis como uno de los mayores aciertos de la gamberra franquicia de Todd Phillips, que comenzaba en 2009 con The Hangover. Desconocido hasta aquel entonces para el gran publico, el gran éxito de la película y un personaje hecho a su medida, le proporcionaban el perfecto trampolín para convertirse en uno de los cómicos contemporáneos más solicitados del momento. Un éxito difícil de predecir para el que había sido un mal estudiante, que ni llegó a graduarse de secundaria por un punto, y abandonaba sus estudios para buscarse la vida en Nueva York, donde sólo disfrutarían de su fantástico sentido del humor los habituales de una hamburguesería de Times Square, donde se ganaba la vida.

Las películas más divertidas de zach galifianakis

Nacido en Carolina del Norte, donde algún día espera abrir un espacio de retiro para escritores -él mismo es autor de los guiones de muchos de sus actuaciones en directo así como de algunos de sus shows televisivos- en una granja completamente autosostenible. De ascendencia griega, no sólo está dotado de un extrovertido sentido del humor, sino que también es claustrofóbico, de ahí probablmente su inclinación a volver a las montañas cada vez que tiene un hueco en su agenda. A pesar de que, debido a su poblada barba y su aspecto chubby, se haya convertido en un popular icono de gays asiduos a los ambientes osunos, lo cierto es que no se trata más que de una opción estética porque en agosto del año pasado se casaba con Quinn Lundberg, totalmente ajena al mundo del cine.

Aprovechando el estreno este fin de semana de The hangover Part III, con la que se cierra esta peculiar trilogía dirigida por Todd Phillips, me he propuesto hacer un breve recorrido por la filmografía de este peculiar cómico que se me antoja el único actor contemporáneo capaz de hacer frente a la adaptación de la que es una de mis novelas favoritas, La conjura de los necios, de la que hace precisamente un año nos llegaban noticias de que estaba negociando convertirse en Ignatius J. Reilly, pero de la que todavía no sabemos nada más.

Heartbreakers

Los inicios de Zach Galifianakis nos remontan a la televisión, en series como Boston Common y Apt. 2F, siendo sus principales personajes en el cine acreditados como 'el chico de la pizza', en The king and me, o 'el tipo patético', en Flushed. En el mismo año en que participaba en comedias como Out cold, Corky Romano o Bubble boy, también coincidía en una comedia romántica compartiendo plano con Jennifer Love Hewitt y Jason Lee. Un personaje episódico, pero no hay papel malo si lo sabes aprovechar.

Into the wild

A pesar de que podría resultar interesante echar un vistazo a una película como Below, un thriller de ciencia-ficción entre cuyos guionistas figuraba Darren Aronofsky, prefiero revisar aquel emocionante viaje emocional por el que nos llevaba Sean Penn en Into the wild para disfrutar de una interpretación diferente en una trayectoria eminentemente cómica. Si bien se había consolidado a través de la televisión, su personaje sigue siendo de reparto, pero como también lo eran los de Marcia Gay Harden, William Hurt, Catherine Keener, Vince Vaughn, Kristen Stewart o Hal Holbrook. Como prueba de que no importa la extensión del personaje, este último conseguía una nominación al mejor actor de reparto por su interpretación.

Visioneer

Antes de que fuera de juerga con la famosa manada a la ciudad del juego, What happens in Vegas le permitía familiarizarse con las luces de neón, pero no había mucho sitio para Zach en una película protagonizada por Cameron Diaz y Ashton Kutcher. Como tampoco lo había en Gigantic, otra de las películas en las que participaba ese año. Pero en 2008 conseguiría su primer papel protagonista en Vissioneers, una sátira dirigida por Jared Drake sobre un individuo siempre a punto de estallar ante la miserable vida que lleva.

The hangover

El año en que su carrera consiguió despegar definitivamente y permitirle incluso escoger sus proyectos fue 2009, cuando interpretó al inefable e incorregible Alan Garner en The Hangover. Ese mismo año ponía la voz de Ben, uno de los miembros de G-Force, y se permitía apariciones estelares en películas como Youth in revolt o Up in the air, protagonizando también Little fish, strange pod. No sólo es el descaro implícito en su personaje, sino la fabulosa y precisa gestualidad que Galifianakis le proporciona, consiguiendo robar todos los planos en los que aparece a sus principales compañeros de reparto, Bradley Cooper y Ed Helms. ¿O no?

It's kind of a funny story

Si Dinner for schmucks, la que fuera versión estadounidense de Le diner de cons, pasó directamente a la distribución en el mercado doméstico, creo que podemos pasar completamente de ella, así como no me atrevería a recomendar Rogues gallery. Pero si Due date gozó de toda la cobertura mediática que proporcionaba no sólo una nueva colaboración de Zach Galifinakis con Todd Phillips, sino que su antagonista era Robert Downey Jr., casi considero más interesante revisar una película como It's kind of a funny story, algo más original e impredecible dado que interpretaba a un enfermo mental, esta vez sí, dentro de un hospital psiquiátrico. Cualquiera diría que le habían preparado la horma de su zapato.

The campaign

Entre The Hangover Part II y la tercera entrega, puedes echarle un vistazo a Puss in boots, en la que Zach pone voz a Humpty Dumpty, pero si echas de menos la peculiar geometría de sus movimientos (como diría Ignatius), yo pasaría de The Muppets y me zambulliría de lleno en The campaign, la película en la que se las ve contra Will Ferrer, saliendo, indiscutiblemente ganador, con o sin recuento de votos.