Only God Forgives, de Nicolas Winding Refn, es una de las propuestas más arriesgadas que han llegado al festival de Cannes 2013. Es un auténtico descenso a los infiernos de la violencia subterránea, a través de historias de venganza que se cruzan, una relación materno-filial perversa y unas omnipresentes luce de neón que estallan con sus rojos, azules y amarillos. Para mí es una película fascinante. Sin embargo, para otros supone un desliz en la carrera del director danés, y prueba de ello es la respuesta de parte de la crítica que asistió a la primera proyección en la mañana, a las 8:30 en el Teatro Lumière: gran parte de la sala estalló en abucheos. Y es que, sin duda, es de una suma abstracción y quizá su violencia sea superficial, aunque en el seno de su aparato formal esconde una gran profundidad, e incluso un cierto tono sagrado, tal y como señaló el director en la rueda de prensa:

Me encontraba en una fase existencialista, difícil. Sentía en mi interior una ira permanente que no sabía cómo canalizar. En esos momentos, uno tiende a recurrir a Dios. Fue entonces cuando tuve la idea del personaje de un hombre que se toma por Dios, y de esta relación entre una madre devota y su hijo. He realizado una película sobre las nociones de espiritualidad y misticismo.

Nicolas Winding Refn en Cannes 2013

De hecho, hubo una ausencia notable en la presentación de la película de Nicolas Winding Refn en Cannes 2013: la del actor principal, Ryan Gosling. Y es que, según los rumores que corren por el festival, al actor no le ha gustado el resultado del film, y como acto de protesta ha decidido no trasladarse al festival. Seguramente, su papel haya sido reducido en el montaje, pues al final tiene tanta importancia como Kristin Scott Thomas o el actor tailandés, y apenas dice algunas frases, aunque en realidad, todo se transmite con la imagen:

La idea era narrar la historia de un hombre sumido en el meollo de un viaje que no sabe cuándo terminará. Está vinculado, encadenado a su madre y para liberarse, debe pasar por una forma de violencia. Julian no habla mucho pero el lenguaje del silencio es el más poético. Las imágenes y los sonidos provocan más emociones que los diálogos. Así que hemos utilizado el movimiento y los espacios para describir el personaje.

Nicolas Winding Refn en Cannes 2013

Sin duda, el abucheo generalizado fue debido a la violencia explícita; sin embargo, nunca es gratuita, nunca sin sentido, pues ya está en el rojo neón del plano y, a la vez, se elude en ocasiones y resulta coherente con la progresión narrativa. El director señaló su opinión acerca de la representación de la violencia:

El arte es un acto de violencia. Mi enfoque es un poco pornográfico, lo que cuenta es lo que me excita. No puedo reprimir esta necesidad. No hay que olvidar que nuestro nacimiento nos conduce a la violencia, es instintivo. Pero con el paso de los años, es más mental y el arte nos permite expresarla.

nicolas winding refn en cannes 2013

Pero no sólo es la imagen, sino también el sonido: toda la película parece construida como una ópera electrónica, que nos sumerge en las vivencias subterráneas de Bangkok y de los personajes:

No he pensado que la música pudiera sustituir a los diálogos, pero he intentado contar esta historia a través de la música. La música pop y Wagner han tenido una influencia importante. Nicolas me pidió que no compusiera la misma música que para Drive. Así que me orienté hacia una música más típica de las películas de ciencia ficción y de terror.

nebraska

Y ya en el día de hoy, Alexander Payne presenta, tras el éxito de The Descendants (Los descendientes), una nueva película, en este caso en blanco y negro. Se trata de una road movie que sigue los pasos de un padre alcohólico y su hijo para recoger un premio de un millón de dólares, y el director explicó los motivos de la filmación en blanco y negro:

Una película se rueda en una época determinada. Recibí el guión hace nueve años. Se trata de una historia humorística y melancólica al mismo tiempo, un poco como sucede en la vida. El guionista ha vivido realmente la historia, describe su experiencia personal. Se trata de una película de la época de la depresión, por ese motivo rodé en blanco y negro.

Por otro lado, ya suenan los primeros favoritos para alzarse con la Palma de Oro. Y, sin duda, cuatro son los nombres que más se comentan por los pasillos de la Croisette: Inside Llewyn Davis, de los hermanos Coen; La grande bellezza, de Paolo Sorrentino; A Touch of Sin, de Jia Zhang Ke; y, finalmente, Le passé, de Asghar Farhadi. A mí me han fascinado las cuatro, así que aplaudo cualquier opción del jurado, mientras que, como mejor director, apoyo la candidatura de Nicolas Winding Refn por Only God Forgives. Entre los actores, es probable la candidatura de Toni Servillo, quien obtendría el premio si La Grande Bellezza no obtiene la Palma de Oro, mientras que como mejor actriz es probable la candidatura de Lea Seydoux por La vie d´Adele. Pero todavía faltan algunos platos fuertes: Roman Polanski, Jim Jarmusch y James Gray. Para despertar los nervios previos a la entrega de galardones, os dejo con las notas que cada película ha recibido en la revista Screen International sobre un total de 4 puntos, y resultado de la media aritmética de los críticos más prestigiosos:

Jeune et jolie: 2,4
Heli: 1,6
Le passé: 2,8
Like Father, like son: 2,5
A Touch of sin: 3
Borgman: 2,1
Inside Llewyn Davis: 3,3
Shield of Straw: 1,3
Un château en Italie: 1,6
Behind the Candelabra: 2,5
La Grande Bellezza: 2,8
Only God Forgives: 1,5
Gigris: 1,8