A pesar de que hace mucho tiempo que no participa en ningún proyecto cinematográfico, creo no equivocarme si afirmo que el nombre de Ray Harryhausen es desconocido sólo para muy pocos. Fuente inspiración para cineastas como Steven Spielberg, Peter Jackson, George Lucas, Tim Burton, Edgar Wright, Terry Gilliam, Andrew Stanton o John Landis, el gran maestro del stop motion y creador del sistema Dynamation, que permitía integrar maquetas y modelos en películas de acción real, fallecía este martes, 7 de mayo, a los 92 años de edad, tal y como comunicaban sus familiares a través de su página electrónica oficial y de diferentes redes sociales.

Muere Ray Harryhausen

El genio de Harryhausen residía en lograr dar vida a sus modelos de animación. Ya fueran dinosaurios prehistóricos o criaturas mitológicas, en las manos de Ray no eran marionetas sino personajes de pleno derecho, tan importantes como los actores a los que se enfrentaban y en algunos casos incluso más aún.

La fascinación de Harryhausen por la animación de modelos comenzaba con la creación que Willis O'Brien -quien llegaría convertirse en su maestro y mentor- hacía de King Kong en la película homónima de 1933 dirigida por Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack. Sólo un par de años después ya practicaba con modelos caseros, para desarrollar después una carrera de cuarenta y seis años de trayectoria profesional en la que participaría en los efectos especiales de películas míticas y entrañables como Mighty Joe Young, It came from beneath the sea, 20 millions miles to earth, Mysterious island, One million years B.C., Ther valley of Gwangi, The 7th voyage of Sinbad o The Golden voyage of Sinbad, Particularmente recordaré con mucho cariño títulos como Sinbad and the eye of the tiger y Clash of the titans, que tuve la fortuna de disfrutar en su época en una sala de cine. Recuerdo incluso la fascinación que despertó en mi la primera, debido a mi corta edad en aquel momento.

Ganador de un Oscar Honorífico en 1992, quizás su trabajo más recordado sea muy anterior, siendo aquella extraordinaria animación de los siete esqueletos de Jason and the argonauts, que le llevaría cuatro meses de trabajo para una secuencia de apenas cinco minutos de duración, y que sería homenajeada por Sam Raimi en otra memorable secuencia de Army of Darkness. Creada por el propio Harryhausen en abril de 1986, The Ray & Diana Harryhausen Foundation se encargará de archivar, preservar y restaurar el nombre y la obra de un artista cuya pérdida llora y lamenta toda la comunidad cinematográfica, así como muchos aficionados al cine en general, y a los efectos de animación artesanales en particular.