Formar parte de una producción de éxito internacional, como Millenium, tanto la miniserie serie de televisión como la trilogía cinematográfica formada por Män som hatear kvinnor (Los hombres que no amaban a las miujeres), Flickan som lekte med elden (La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina) y Luftslottet som sprängdes (La reina en el palacio de las corrientes de aire), puede abrirte las puertas para desarrollar una carrera de ámbito plenamente internacional, pero no significa necesariamente que vayas a tener el mismo éxito. De hecho, el cineasta sueco Nils Arden Oplev, sólo dirigió la primera de las tres películas que adaptaban las novelas de Stieg Larsson, siendo, a mi juicio, la más floja de las tres. Quizás consciente de sus propias limitaciones, vuelve a contar con quien fuera su mejor valor en aquel entonces, Noomi Rapace que, junto a Colin Farrell, protagoniza Dead man down.

Crítica de Dead man Down - cartel

Si valoramos la película por su contenido, podríamos hablar de un film noir à la européenne, en la que es tan importante la acción como las relaciones emocionales entre los personajes. Casi se trata más de un drama de acción en el que todos los personajes son víctimas de sí mismos o de sus circunstancias. Un planteamiento realmente interesante, que se desarrolla en un ambiente bastante conseguido, aunque fracasa al pretender navegar entre dos aguas demasiado distantes entre sí como para funcionar, al menos en las manos de Niels Arden Oplev. Quizás con otro cineasta pudiera haber hecho una película igualmente incómoda a al vez que trepidante, pero no el es caso. Oplev peca de sensacionalista, se nota demasiado que le interesa más la acción que el drama, por mucho que cuente para el reparto de su película con presencias tan estimulantes como las de Isabelle Huppert, F. Murray Abraham o Armand Assante. Un trío que, de hecho, delata sus aspiraciones (o influencias), habiendo pretendido conseguir una película emocionalmente incómoda como las de Michael Haneke, visualmente impactante como las de Brian De Palma, o psicológicamente intensa como las de James Toback. Y ni lo uno ni lo otro.

Crítica de Dead Man Down - Noomi Rapace y Colin Farrell

Y lo cierto es que no está mal, Dead man down, se beneficia en gran medida de la capacidad de Noomi Rapace para tirar de la película (ya no esperamos nada de Colin Farrel), así como el guión de J.H. Wyman, responsable de títulos como The mexican o la serie Fringe, consigue platear un conflicto moral realmente retorcido, pero que se va diluyendo poco a poco, sobre todo cada vez que tropezamos con una nueva secuencia de acción. De esta manera, lo que empieza con mucha fuerza, acaba convertido en un panfleto medio moralista que, con toda seguridad, en manos de otro director hubiera podido dar mucho más de sí. Cierto es que Niels Arden Oplev tampoco me parece un cineasta fabuloso con un sello propio, pero si lo miramos como su primer intento de hacer una película en inglés, fuera de sus entorno habitual, podría haber sido algo más condescendiente. Aunque claro, otros como Park Chan-wook lo han tenido mucho más difícil, y el resultado ha sido considerablemente más afortunado.

2 estrellas