Es posible que esta reciente ola de cine en 3D entrara con mucha fuerza, sobre todo tras el impulso de Avatar, pero dista todavía mucho de consolidarse como el nuevo formato en el que vamos a "disfrutar" del cine, como vaticinaban algunos. Por el momento, ha quedado como reclamo de taquilla limitado para el cine de terror, acción, fantástico y de animación. Al menos en lo que respecta al cine comercial, porque los directores más identificados con el cine de autor, sí parecen haber encontrado una manera más profunda de integrar la técnica estereoscópica con sus obras que no se quede en el mero efecto visual, como han hecho Martin Scorsese, Werner Herzog y Wim Wenders.

Cine de autor en 3D: Wim Wenders y Liv Tyler

Perdón, ¿he dicho Martin Scorsese? Rectifico. No considero que en Hugo haya aprovechado en absoluto el formato que no fuera para el mismo propósito que la mayoría de las películas comerciales que sólo buscan rendimiento en taquilla. En el caso de Werner Herzog, que lo utilizaba en Cave of forgotten dreams y, sobre todo, Wim Wenders, que se estrenaba con su fabulosa película documental Pina, sí contribuían a implementar la experiencia del espectador, el primero utilizando la técnica en momentos puntuales, el segundo haciendo que su película adquiriera una dimensión verdaderamente teatral, al respetar en todo momento la cuarta pared y dejar que el efecto en 3D nos diera la impresión de que estábamos asistiendo verdaderamente a una auténtica representación de Pina Bausch. De hecho, este último no sólo prepara su nueva película, Everything will be fine, protagonizada por Sarah Polley y James Franco en el mismo sistema, sino que estrenaba en Cannes un cortometraje en 3D en el que Liv Tyler, haciendo de sí misma, reflexionaba sobre las sensaciones que provoca la magia de un beso y todo lo que compartimos con la otra persona. Un poema visual inspirado por la nueva edición limitada de una conocida marra de helados, Magnum, cuya receta está basada en la más suculenta repostería francesa.

Nunca hubiera pensado que un festival como el de Cannes se convertiría en escaparate de este tipo de técnica, si la banda U2 se estrenaban en 2007 en el Grand Palais con U2 3D, película-concierto dirigida por Catherine Owens y Mark Pellington que recogía su gira "Vertigo Tour" por Latinoamérica, otros clásicos del cine de autor como Jean-Luc Godard, Peter Greenaway y Edgar Pêra presentaban 3X3D en Casnnes 2013, a través de la que exploran las posibilidades expresivas de este re-descubierta tecnología a través de tres cortometrajes. El propio Jean-luc Godard tiene previsto estrenar en junio su siguiente obra, Adieu au langage, que gira en torno a una pareja con problemas de comunicación. una situación tan perceptible para su perro que comienza a hablar con el fin de mejorar la situación y que también está realizada en la misma técnica.

Y ya que están tan de moda las conversiones al formato de películas de éxito, como Titanic, The Lion King o Star Wars, un cineasta como Bernardo Bertolucci, que fuera Premio de Honor a toda su trayectoria hace sólo un par de años, también anunciaba en Cannes la adaptación de uno de sus mayores éxitos, The last emperor, que se alzara con 9 premios Oscar, entre una larga lista de reconocimientos. Algunos editores de Extracine ya expusimos nuestro punto de vista sobre esta técnica (Luis y Alberto), pero quizás las nuevas aportaciones nos hagan cambiar de opinión. Personalmente no soy un gran admirador, salvo para las películas de animación, únicas producciones que me parecen apropiadas en 3D. Veremos a ver si cambio e opinión entre Wenders, Herzog y Godard, aunque cuando se puede elegir, yo siempre acabo viéndolo todo en 2D.