No está siendo una buena semana para el cine español. Hace apenas dos días no enterábamos del fallecimiento de Jess Franco, un director icónico con más de 200 películas a sus espaldas. Hoy, nos ha sorprendido la muerte de Juan José Bigas Lunas a los 67 años en la localidad de La Riera de Gaià (Tarragona), a causa de un cáncer. Atrás deja una larga carrera como director, una filmografía muy heterogénea con casi una veintena de trabajos y un ojo clínico para dar con nuevos talentos de nuestro cine como Javier Bardem, Penélope Cruz, Verónica Echegui, Ariadna Gil y Jordi Mollà.

Bigas Luna

Bigas Luna era fotógrafo de profesión y llegó al cine, procedente del mundo de la publicidad, en la década de los 70, cuando empezó a rodar sus primeras películas, pequeñas producciones que llamaron la atención en su época. Su ópera prima, Tatuaje (1976), que estaba basada en las historias del detective Pepe Carvalho de Vázquez Montalban, fue seleccionada dos años después de su estreno por el Festival de Cannes.

Bilbao-Bigas-Luna-Su segunda obra como director fue muchos más rompedora: Bilbao (1978) empezó a marcar los puntos principales del estilo de Bigas Luna. La película cuenta la historia de un psicópata obsesionado por una bailarina de striptease del barrio chino de Barcelona. Una película incómoda, dura y desarrollada en esas atmósferas turbias que tanto gustaban al cineasta. El erotismo y las mujeres serán otros de los pilares fundamentales en su cine.

En Bilbao fue Isabael Pisano la actriz protagonista que se dejó ver desnuda y le dio al personaje una gran carga de sensualidad. Después de varios filmes y la inquietante Angustia (1987), el cineasta abandonó la dirección tras la muerte de su productor, Pepón Coromina, y se dedicó a escribir guiones y a la pintura. En 1990 volvió con fuerzas renovadas para presentar sus películas más llamativas. En las Las edades de Lulú el erotismo era tan desbordante que casi rozaba la línea del porno o el cine erótico; aunque la sociedad española ya estaba más que acostumbrada, fueron rompedoras sus escenas con menages a trois y con sexo sadomasoquista. La historia de la iniciación sexual de una niña de 15 años y el desarrollo de su vida íntima hasta la madurez.

En los años 90, Bigas Lunas comienza una trilogía conocida como los Retratos ibéricos, su etapa más exitosa: Jamón, jamón (1992), Huevos de oro (1993) y La teta y la luna (1994).

jamon jamon

Jamón, jamón es sin duda la película clave en su carrera, no solo por ser su filme más reconocido y ganador del León de Plata en el Festival de Venecia, además, de una sola tacada, situó en el mundo del cine a tres grandes actores como Penélope Cruz, Javier Bardem y Jordi Mollà. Como la gran mayoría de sus trabajos, destaca por la fuerza visual de las imágenes, no necesariamente eróticas, y por escenas míticas que han quedado en su legada como director. El pueblo aragonés de Los Monegros, el jamón, la comida, el toro y la increíble química existente en la pareja Cruz-Bardem fueron símbolos que convirtieron a la película en un icono de estos años. Eso, y las tórridas escenas de sexo entre los dos actores protagonistas.

Poco después, comenzaría su etapa europea; primero se mudó a Roma, donde rodó Bambola (1996), que tuvo una malísima acogida en el festival de Venecia. Su siguiente parada fue París, allí estableció su residencia y se encargó de dirigir La camarera del Titanic (1997) con Aitana Sánchez-Gijón y Olivier Martínez.

yo soy la juaniEn los últimos años de su carrera supo trasladar la temática y el estilo de su cine a los tiempos modernos. En 2006, sorprendió la frescura y el descaro de Yo soy la Juani, una cinta bastante irregular que demostró su capacidad para retratar a la sociedad y a los jóvenes de la periferia, como ya hiciese en los 90 con Jamón, jamón. Volvió a acertar a la hora de descubrir talento y le dio su primera oportunidad a Verónica Echegui, que fue la encargada de mantener el filme a flote. Poco bueno se puede decir de su último largometraje, DiDi Hollywood (2010), que narra la historia de una joven actriz empeñada por triunfar en Hollywood. Una película cuyo objetivo principal parecía ser sacar desnuda a Elsa Pataky.

En 2011 se postuló como candidato a sustituir a Álex de la Iglesia como presidente de la Academia de Cine, a la que, según sus palabras, quería dar "un toque sexy". No lo consiguió, como tampoco podrá terminar Segundo origen, la adaptación de la novela de Manuel de Pedrolo en la que estaba trabajando.