Nominado al Goya al mejor cortometraje en 1995 por su cortometraje Hábitos, guionista de Alma gitana -la película que Chus Gutiérrez estrenaba en 1996-, así como de varias series de televisión, Juan Flahn estrenaba Chuecatown en 2007. Desde entonces ha sido además de cineasta escritor de novelas, promotor de saraos y espectáculos nocturnos, o creador de una serie para Internet. Proyectos que permiten la supervivencia de un cineasta independiente que tiene muchas cosas que contar y que pretende sobrevivir en el intento de rodar su siguiente largometraje, para el que busca actualmente financiación, Fantasmagórica. Esto es lo que Juan Flahn nos contó sobre sus obras terminadas y sobre aquellas que se encuentran en gestación.

Chuecatown entrevista a Juan Flahn

Los orígenes de Chuecatown

Chuecatown fue un encargo de una productora madrileña. Ellos habían comprado los derechos del cómic de Rafael Martínez Castellano y contactaron con Felix sabroso y Dunia Ayaso para que hicieran la versión cinematográfica. Pero ellas acababan de hacer Descongélate, que era su tercera película, y querían desvincularse un poco del cine gay, después de haber hecho también Perdona bonita, pero Lucas me quería a mi, y me propusieron a mi para dirigir la película. Los productores accedieron, pero a condición de que el guión lo hiciéramos entre los tres. Lo cual nos pareció estupendo porque ya habíamos trabajado mucho juntos y nos llevábamos muy bien. Félix y Dunia son un poco mis padrinos en el cine, no en la televisión porque ahí ya me había buscado la vida yo sólo, pero sí en el cine porque son los que me iniciaron a nivel profesional, aunque yo ya había hecho cortos con Chus Gutiérrez a mediados de los noventa.

Me acuerdo, además, que cuando salimos de la reunión nos habíamos hecho una escaleta con muchos personajes y vidas cruzadas, porque es lo que habíamos interpretado que querían, cómica y dramática a la vez, con momentos sentimentales, de realidad, la vida de un barrio y eso es lo que les presentamos. Y nos dijeron "no, no, esto no nos interesa nada. Nosotros queremos una cosa tipo Torrente". Salimos de la reunión, nos metimos en un taxi y dijimos, "pero estas, qué absurdas", y dice Félix "¡ya se me ha ocurrido la idea!". Y digo, "¿Ah, sí, y cuál es?". Y dice "va a ser un asesino que mata a las viejas para quedarse su pisos y convertir Chueca en un barrio de gente joven, 'guay' y gay". Y ese fue el embrión del que partí para hacer el grueso del guión. Les iba pasando a ellos las cosas que iba haciendo, pero tampoco nos volvimos a reunir. Trabajamos todo el tiempo por correo electrónico, incluso cuando le pedí a Félix que hiciera algunos cambios cuando buscábamos localizaciones en Barcelona -porque esa es la segunda parte de la historia- y lo hicimos todo sin siquiera reunirnos gracias a las nuevas tecnologías.

Me acuerdo que era el 2004, cuando todo el asunto del 11-M, por eso hay alusiones en la película a los políticos de aquel momento. Lo recuerdo porque pasaban por debajo de mi casa todos los que iban a Génova a protestar de manera espontánea, convocados a través del móvil en aquella época. Después de toda esta movida con la productora y escribir el guión, que fueron unos cuantos meses, nos adelantaron la mitad y todo, y la productora cerró. Y el proyecto se quedó paralizado. Félix y Dunia se dedicaron a hacer sus propios proyectos, yo los míos y, de repente, después de un año, me llamó Mariví de Villanueva, que es una productora madrileña asentada en Barcelona -que había trabajado con cineastas como Agustí de Vilallonga, Bigas Luna o Juanm Bajo Ulloa- y me comentó que había leído mi guión y que le había gustado mucho. No sé cómo habría llegado a sus manos, pero quería hacerlo. Nos reunimos en una cafetería, precisamente de Géneva y me contó todas las bondades del guión y que lo quería rodar. Y yo, pues genial, estupendo.

La idea era hacer los exteriores en Madrid, en Chueca, como no podía ser de otra manera, y los interiores en Barcelona. Y empezamos a prepararla. Me fui unos meses a Barcelona. Comenzamos la preproducción a mediados de 2006, me parece que fue en junio, y luego ya en agosto nos vinimos a Chueca a rodar. Estuvimos tres semanas y después nos fuimos a Barcelona para hacer el resto. Hay planos en los que Concha Velasco está hablando hacia fuera y está en Barcelona y fuera es Madrid. Y hay planos en los que el asesino entra en el edificio y está entrando desde Madrid a Barcelona por una puerta.

Y esta fue un poco la manera en la que se gestó el proyecto. Bueno si, también hay que decir que Canónigo co-produjo con Filmax, por eso está Julio Fernández detrás. Canónigo por sí misa no hubiera podido hacer la película, porque era una productora muy pequeña. Filmax es una productora que se dedica más bien a cine de terror, de fantasía, y esta película no va exactamente de ese palo, es una comedia negra aunque tenga un asesino. Lo que pasa es que la que se empeñó en hacerla fue Mariví, que le gustaba mucho.

El método de selección de guiones de Concha Velasco

Concha Velasco - entrevista a Juan Flahn

Aparte del trabajo de Pepón Nieto y Carlos Fuentes, que parecen una pareja gay de verdad, lo que más me gustó de la película fueron Concha Velasco y Rosá María Sardá. Pero más que nada por trabajar con ellas, porque al final las grandes no lo son sólo por lo buenas actrices que puedan ser, que lo son, sino por su personalidad, que además es como pasar de la noche al día. Y constituyen lo que más me gusta, no ya de la película, sino de haber hecho Chuecatown.

Y el caso es que el papel de Concha Velasco estaba pensado, fíjate, para Mariví Bilbao, que en paz descanse, la pobre. Si te fijas, las cosas que dice el personaje de Concha son muy de Mariví, que en aquel momento estaba en pleno auge. Era una figura nueva que nadie se esperaba, una señora mayor que decía estas gracias tan terribles y yo la conocía ya de Bilbao, de haber hecho cortos y de cenar con ella y con Loles León, cuando ella también hacía Aquí no hay quien viva. Y de repente pensé pues vamos a llamar a Mariví. Y lo hice y quedé con ella, pero la vi un poco mayor, muy frágil. Y el personaje requería fuerza. Pero física, no al hablar que sí la tiene, sino para moverse. Correr. Un dinamismo físico y yo no estaba seguro de hasta donde podía llegar ella. Ni si le podría dar el papel. Y lo estuvimos pensando hasta que se nos ocurrió Cocha Velasco.

Hablamos con ella. Le pasamos el guión. Le encantó. Quedamos en un Hotel en Atocha y me encantó ella a mi. Porque me dice "he investigado, he mirado todo en Internet sobre quién eres tú. Me parece muy bien, has hecho algunas cosas, que me parece estupendo, pero yo te voy a contar cómo me he leído este guión, que te adelanto que sí, que lo quiero hacer. Yo lo he leído como me decía Fernando Fernán Gómez que tenía que leer los guiones. Primero veo cual es mi personaje. Antonia. ¿Cuanto sale Antonia? ¿Sale suficiente? Sí, pues segunda fase. Me leo toda la parte de Antonia. Sólo sus diálogos. ¿Me gusta lo que dice Antonia, cómo sale y lo que hace? Sí, pues ya entonces me leo todo el guión." Y le dije, pues me parece muy bien, y después agregamos algunas cosas como más de Concha, como las alusiones a Antonio Gala, que no estaban en el guión original.

El reparto de la película

Me parece que el Goya de Honor se lo merece mucho. Ella pensaba que el Goya se lo iba a llevar con Más allá del jardín. Estaba convencida de que era su última oportunidad para llevarse un premio Goya. Que no tiene por qué ser así, porque se lo puede llevar con cualquier papel que le den. Pero ¿sabes que pasa? Que Concha le da como mucha importancia a los premios y al reconocimiento. Ella es como los cómicos de siempre, los clásicos, que necesita el calor del público, es su motor, su energía, es su alimento. Que fíjate eso es algo que Rosá María Sardá no necesitaría. Ella es más de estar satisfecha con su trabajo. ¿que luego a la gente no le gusta? Pues no pasa nada si ella está contenta con lo que ha hecho. Por eso estoy tan contento de haber trabajado con las dos. Porque son dos maneras muy distintas de acercarse a un mismo hecho, el de la actuación.

Pepón Nieto, Carlos Fuentes y Concha Velasco

De hecho, fíjate que al final le di las gracias a Rosá María porque me ayudó en la dirección de actores. Edu Soto, que era muy popular en aquella época porque estaba en televisión y había sido una imposición de producción. No tenía mucha experiencia en cine en aquella época, creo que sólo había hecho una película. Y no estaba muy seguro. Pero los actores dormían todos en un Hostal de Vázquez de Mella y yo estoy seguro de que Rosá María Sardá le estuvo dando instrucciones la noche anterior a la primera secuencia que rodaron juntos. Cuando empezamos a rodar el primer plano que tienen juntos, en la escalera, pienso "pero si lo está haciendo muy bien". Y le di las gracias a Rosa María porque sabía que sin su ayuda no había podido hacerlo tan bien. Él lo hace bien, pero ella consiguió darle esa seguridad que le faltaba, porque lo hizo perfecto. No hizo falta ninguna indicación. De ella estaba seguro, pero fue su influencia la que hizo que Edu Soto estuviera tan bien.

Rosa María Sardá y la entrevista a Juan Flahn

Pepón y yo nos conocíamos desde hace mucho, como Mariola Fuentes, y me estaba siempre llamando porque él sabía que el personaje le iba como un guante. Pero todo dependía de si conseguíamos a Carlos Fuentes, que iba a dar muy bien junto a él y que ya se conocían del rodaje de El tiempo de la felicidad, con Manuel Iborra. Al principio los de Filmax pusieron algunas pegas, porque Carlos no era demasiado conocido, querían caras más televisivas, como la de Edu, pero al final accedieron y con él entró también Pepón Nieto. Y lo de Mariola me da mucha pena, bueno lo de sus personaje, porque yo me tenía que haber parado a pensar un poco más. Pero fue todo tan deprisa, hicimos la reproducción a tal velocidad que no dio tiempo ni de ensayar con los actores. No dio tiempo a nada. Yo tenía que haber cogido a ese personaje y haberlo convertido, por ejemplo, en una gótica. Sólo con eso le hubiera dado otra dimensión. Porque yo quería que fuera una marginada, una chica que no tiene amigos en Chueca. Todo lo contrario de lo que se supone que pasa en Chueca, que es un lugar para conocer gente. Y ella sólo tenía a esos dos amigos, no tenía novios, no tenía experiencias sexuales y era un chica como recluida en su casa. Y no supe darle el toque estético que necesitaba. Digo gótica por decir algo que a priori te llama la atención, que te choca, que hay como un rechazo de la sociedad a ella, o de ella hacia la sociedad. Y me da rabia porque se me ocurrió después de haber rodado.

El barrio de Chueca hoy en día

Entrevista a Juan Flahn

Yo te digo una cosa, yo no sé de cuestiones políticas. Sólo sé que cuando me mudé a Chueca, hace trece o catorce años. Lo hice con una ilusión loca. Me acuerdo que empezaban las fiestas del orgullo, mi casa estaba sin reformar y me llevé a todos mis amigos y debajo de mi balcón actuaba Fangoria. Y claro, me parecía que era un sueño. Fangoria debajo de mi casa, gratis viendo todo el mariconeo, pues qué divertido. Y hace dos años, pues todo igual, salvo que las fiestas del orgullo multiplicadas por treinta y me asomo al balcón y debajo de mi casa actúa Karmele Marchante. No sé si Chueca a cambiado o no, pero lo que desde luego ha cambiado es el concepto de cultura que tiene la gente joven en este país. Cuando era joven mis referentes eran Human League, Alaska y Dinarama o Tino Casal, pero ahora actúa en una discoteca ¿Kiko Rivera? No se siquiera si es un retroceso o un viaje a otra dimensión. Kiko Rivera y Karmele Marchante son un DJ o una cantante porque salen en la tele 300 días al año diciendo estupideces, insultando y gritando. Y por eso se merecen ser Disc-jockeys o cantantes, porque son famosos pueden convertirse en artistas. Es otra dimensión, que no tiene nada que ver con retroceder ni nada de eso. Es irnos a tomar por el culo.

Mariola Fuentes, Pepón Nieto y Carlos Fuentes en Chuecatown

Y en cuanto a Chueca, yo sí que veo un retroceso pero como lugar de ocio, de marcha, para salir de copas. Veo menos gente. Veo todo un poco más triste que hace, no tanto, cinco años. Igual es la crisis, porque es verdad que está machacándolo todo y la gente no sale. Pero un sábado pro la noche, antes estaba la calle Pelayo, mi calle, abarrotada de gente y ahora hay muchísima menos gente. No tiene nada que ver. También puede ser una cosa que le pasa mucho a Madrid, que las cosas se ponen de moda por rachas, como por oleadas. De repente se pone moda Huertas y todo el mundo se va a Huertas, se pone de moda La Latina y todo el mundo se va a la Latina. Como cuando vas por una calle te encuentras con una tienda de telefonía y al día siguen vuelves a pasar y hay una tienda de ropa. Porque en Madrid todo fluctúa de una manera muy rápida. Y es una cosa sana y sólo es eso, pero desde luego yo ahí si veo ahí un cambio.

Proyectos en movimiento

Nada más terminar Chuecatown Mariví me propuso una película, pero no acepté porque no me sentía muy identificado con el proyecto. Una comedia romántica como de parejas que se divorcian y no me hizo mucha ilusión. Yo también le propuse a ella otros proyectos, pero a ella no le encajaban. Precisamente uno de ellos, que escribí antes incluso que Chuecatown con un amigo, Roberto Cuesta, que ahora mismo se está moviendo y estamos viendo si termina de cuajar y sale adelante. Y no quiero dar muchos detalles al respecto porque estas cosas, hasta que no salen no son nada, realmente.

Incursiones en la literatura

Orgullo Z entrevista a Juan Flahn

Aparte del placer de la escritura, cuando escribes una novela tienes una obra terminada. Un guión es una especie de plan de trabajo, la base para que se haga otra cosa diferente, pero la novela ya esta hecha. La haces exactamente como tú quieres y además o tienen en la cabeza ninguna restricción de nada, porque nadie va a venir y te va a decir "no esto se sale del presupuesto y lo tienes que cambiar". De hecho, en Chuecatown había una secuencia, la de la muerte de Mariola, que estaba pensada para que se cayera encima de la que da el mitin, no encima de la persona, pero sí del toldo, montando un pifostio que ni te cuento. Y me dice Mariví "pues esto vete pensando que no va a poder ser así, esto es un dineral". Y la re-escribí para hacerla más sencilla. Pero en una novela todo lo que se te ocurra lo puedes incluir.

Y he escrito dos novelas, una como erótica, De Gabriel a Jueves, que era lo que yo pensaba que tenía que ser la literatura gay, con chaperos y todo eso, pero que estoy muy satisfecho de como ha quedado a nivel literario. Y enseguida me puse a escribir una de zombis, Orgullo Z. Porque se me ocurrió hablando con un amigo sobre los zombis, que decía que se llevaban mucho y pensé que una historia de zombis en Chueca estaría muy bien. Y la gente me dice, de Chuecatown a zombis en Chueca, ¿ es que no sabes hacer otra cosa que hablar de Chueca? Pues si sé, pero es donde vivo y para mi es más fácil hablar de lo que conozco, así se me ha ocurrido y así lo he escrito. Y la publiqué con Stonewall, que es una editorial más pequeña y estoy contento con las dos novelas. En realidad las escribí para estar activo, por seguir contando historias hasta que pudiera hacer otra película.

Cine en streaming

Lo que pasa con las páginas para ver cine online, como 400Films o Filmin, es que hay que acostumbrar a la gente a pagar. Porque la gente no paga ni 0,99€, que es el precio que le puso un amigo a una novela que puso a la venta en Amazon y sólo se la descargaronn sesenta personas en dos meses. Un día pensó en ponerla gratis durante tres días, como medio de promoción, y se la descargaron trescientas personas. ¿Y no podían haber pagado ese mísero euro si les picaba la curiosidad?

Sólo les interesa si es gratis. Da la sensación de que es, primero como ganas de acaparar. Lo descargan gratis y muchas veces luego ni lo ven, ni lo escuchan, ni lo disfrutan. Pero lo cogen. Se lo bajan. Es sólo por tenerlo. Luego esta esa cosa como de que estás haciendo algo excitante, algo prohibido. Y por último, como si fuera en plan, a la mierda, jodeos, que tenéis mucho dinero, que sois artistas. Y no es así, son una serie de cosas que son erróneas. La mayor parte, el 95% de los creadores, no tenemos un puto duro. Y por qué tienes que acaparar, ¿tu vas a los supermercados y lo coges todo porque tienes miedo de que se vaya a acabar? No, pues aquí tampoco. Y además en los supermercados pagas lo que te llevas, no te vas sin pagar. Yo no estoy en contra del sistema capitalista, y me encararía que la cultura también fuera gratis, pero sólo si lo demás también lo es. Vamos a cambiar el sistema, entonces. Si tu me das tu barra de pan gratis yo te doy mi libro gratis. Pero dame tu barra de pan.

Financiación mediante crowfounding

Fantasmagórica entrevista a Juan Flahn

Nos hemos metido en una historia y estamos buscando financiación para hacer una serie para Internet que se llama Fantasmagórica. Es un capricho, porque, en realidad, no vamos a hacer nada con eso, salvo exponerlo en la red. Hicimos un capítulo piloto, que lo preparamos en dos días y lo rodamos en uno. Pero todo, desde el guión al reparto y el rodaje. También se nota que es un poco casero. Y de repente, se nos ocurrió que nos apetecía hacer la serie completa y financiarlo a través de crowfounding, porque claro, nosotros sosos tres personas involucradas, Fidel Lorite, Mista Louis y yo, que lo hacemos todo pero no podemos pagarlo.

Al principio me pareció una salida muy interesante, esto del crowfounding, pero estoy sufriendo mucho. Porque veo que no avanza y que sólo ponen dinero mis amigos. Me estoy viendo a mi mismo escribiendo y pidiendo. Es una cosa como un poco deshonesta. Pero sigo adelante porque somos tres. Me siento como arropado. Es posible que si fuera para mi sólo no lo hiciera. En el fondo esto del crowfounding no es otra cosa que sablear a las amigas. Porque alguien que no sea tu amigo o un conocido, no te va a dar dinero. Si eres Soraya, que por cierto hizo crowfounding para hacer una canción y un videoclip, pidió 30.000 euros y los superó con creces, pero claro ella tiene una legión de fans, nosotros no. Los únicos que pondrían dinero es la gente que nos conoce. Una amiga que está preparando un corto me decía que prefería buscar patrocinios y sablear a las marcas en lugar de a las amigas, pero claro yo no tengo tanta soltura como ella para buscar sponsors. Y estamos haciéndolo, pero yo creo que es la última vez. Ahora mismo se puede ver en Verkami y queda poco más de una semana para completar el plazo.

A largo plazo

Ahora mismo estoy enfocado en ese guión que te he comentado por encima y del que no quiero hablar mucho más. Me han propuesto también dirigir una versión de mis novelas, que las ven como muy cinematográficas, pero no tengo ningún interés. En mi cabeza ya están hechas y no tengo la necesidad de volver a hacer lo mismo. Prefiero que las ruede otro, Álex de la Iglesia, por ejemplo, que seguro que podría sacarle mucho partido, sobre todo a Orgullo Z. Pero yo prefiero hacer otra cosa diferente.