Alta Films está a punto de echar el candado, y eso tiene graves consecuencias, pues implica que cierran los cines Renoir. Aunque esta noticia no es una auténtica sorpresa, dado que los últimos años de su existencia son una crónica de una clausura anunciada, pues ha vivido una lenta agonía a causa de la pérdida progresiva de público, que ha hecho insostenible la continuación de sus actividades. Alta Films es un nombre clave en la distribución y exhibición del cine de autor en España, propietaria de los cines Renoir, que han permitido el aterrizaje en nuestras salas de películas que antes estaban excluidas del circuito de exhibición, y ante todo, respetando la versión original de las películas. Treinta años permitiendo la difusión de joyas alternativas de la historia del cine; pero su propietario, Enrique González Macho, actual presidente de la Academia de Cine, no puede continuar con el grupo en una situación de números rojos. Por eso ha comunicado a El País las razones que llevarían al cierre de los cines Renoir y Alta Films en un plazo de unos dos meses:

enrique gonzález macho

Hasta aquí hemos llegado, hemos resistido mientras se ha podido… pero la gente ha dejado de ir al cine, el DVD está arruinado y las televisiones, sobre todo la pública, ya no apoyan al cine español ni al cine de autor en general; así que intentaremos seguir, montando algo más pequeño, pero la verdad es que… hay poco que hacer.

Las causas

Y es que los motivos son los de siempre: la huida de los espectadores de las salas y el desplome de la venta de DVDs. La causa de ello: Internet y las descargas ilegales. Pero no hay que demonizar la red, pues para eso están los portales de difusión de cine de forma gratuita o vía pago, o las descargas bajo demanda, etc. De hecho, González Macho no la menciona como desencadentante de la crisis, pues dispone de intereses económicos en estos proyectos: es uno de los dueños de Filmin, el portal más popular. Así, Internet es causa de la crisis y, también, nuevo medio para la difusión de obras cinematográficas.

Ahora bien, el motivo más interesante que ha dado González Macho es la deserción de las televisiones en el apoyo al cine: y es que las cadenas han preferido optar por la producción de contenidos propios cinematográficos, antes que por el impulso del cine de autor español o internacional. Así es como tenemos los biopics de Telecinco de todos los personajes del corazón, como Tita Cervera, Isabel Pantoja, Carmina Ordóñez, etc. Aunque González Macho ha hecho especial hincapié en RTVE, que con el cambio de gobierno ha prescindido de su impulso del cine de autor. Además, la subida del IVA también está ahogando a las exhibidoras y distribuidoras, que se han visto ante la duda de subir el precio o asumir el coste; en ambos casos, todo lleva a la ruina, pues con la primera opción deserta el público y con la segunda se asfixian las arcas de las exhibidoras. Y, aunque no lo nombre, la equipación de las salas de cine con proyectores digitales también obliga a una inversión que Alta Films, por ejemplo, no es capaz de afrontar en todos los casos.

Los cines Renoir

cines Renoir

El propietario de Alta Films ha dado algunos pasos para prolongar la vida de la empresa unos meses. Su decisión: cierran los cines Renoir menos rentables de la red de exhibición que mantienen en todo el país, y sólo quedarán tres ubicados en el corazón de Madrid: los Renoir Princesa, los Renoir Plaza de España y los Renoir Retiro. Este proceso ya lleva varios años de andadura, pues ciudades como Zaragoza vieron cómo cierran los cines Renoir, dejando a la ciudad huérfana de versión original; de hecho, en la ciudad sólo los cines Aragonia ofrecen la posibilidad de ver cine en vose, pero normalmente son los blockbusters de reciente estreno, que normalmente son menos solicitados en vose. Por su parte, cierran los cines Renoir Floridablanca de Barcelona, Renoir Guadalajara, Roxy de Madrid y Renoir Tenerife. De hecho, también cierran los cines Renoir de Majadahonda, que ayer proyectaron sus últimas películas, y que no pudo soportar la crisis pese a que varios vecinos configuraron un plan de financiación para poder continuar con su cine en la ciudad. Y las cifras también lo confirman todo de la crisis de Alta Films: de 200 empleados a pasado a tener únicamente 39.

Los efectos

La noticia de que cierran los cines Renoir es una catástrofe para el cinéfilo, pues se empobrece la oferta cinematográfica en versión original; y es que en muchas ciudades los cines Renoir son un bastión para el cine sin doblar, y su pérdida significaría la sumisión al doblaje. Yo, por mi parte, no soporto las películas dobladas, pues siento una alteración de los sentidos que un director quiere transmitir en su obra. En Madrid, por ejemplo, además de los Renoir, ofrecen versión original los Yelmo Ideal y los Golem, por lo que se empequeñece el abanico de posibilidades del cinéfilo.

cines Renoir de Plaza de España

Pero el problema de que cierran los cines Renoir no es, únicamente, la pérdida de la versión original, sino algo mucho más grave: es la paralización en la difusión de numerosas obras que llegan a nosotros a través de los cauces de Alta Films. Y es que ese tipo de cine no estaría en las salas si no fuese en versión original, pues el doblaje afecta a las películas de mayor difusión comercial, principalmente a los blockbusters. Por ello, la desaparición de cines en versión original impone la invisibilidad de obras que no llegan a ser dobladas por su caracterización de obras alternativas. Todo lleva inevitablemente a una mayor pobreza del panorama cinematográfico:

La cartelera española se empobrecerá; hay una enorme masa de películas de gran interés que, excepto en festivales o proyecciones marginales, el público español ya no va a poder ver.

Por ello, al final vamos a disfrutar de un único cine, el creado por el sistema y para sostenerlo, y se apagarán voces de múltiples zonas de procedencia, que emiten sus críticas al discurso más convencional. Y, precisamente, esta noticia salta a las portadas un día después de que se anuncie un incremento en la recaudación de cine español, pero debido a películas de género esencialmente que, por lo tanto, contribuyen a la generalización de un discurso poco subversivo.

los ilusos

El hecho de que cierran los cines Renoir implica un cercenamiento de las vías de exhibición, que crea efectos sobre la producción de cine español, que ahora encontrará menos posibilidades económicas para el ejercicio de la creatividad. Por ello, el futuro para el cine de autor estará en la autofinanciación y en la exhibición en pases especiales, salas marginales y festivales. Ahí encontramos el nombre de directores como Jonás Trueba, con Los Ilusos, que debe filmar con cámara y celuloide prestado, o de Mapa, de León Siminiani, filmada con su videocámara y montada en casa; sus estrenos han debido concentrarse en salas especiales, como La cineteca, porque no hay apoyos para su difusión. O El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo, que para mí es una de las mejores obras del año del cine español, apenas ha sido distribuida en algunas salas, como el Artistic Metropol, y sobrevive gracias a pases especiales con directores y actores en la Academia de Cine o en la Casa América. Ahora bien, ¿dónde está el futuro del cinéfilo? Pues, por el momento, parece condenado a Internet. Ya veremos si a través de portales o mediante descarga directa.