Sí, se puede. O, al menos, eso es lo que opina Robert de Niro de la nueva aplicación Vine, lanzada por Twitter a comienzos de este año, y que permite la captación de un video de 6 segundos a partir de un iPhone, y que después se puede publicar directamente en Twitter y en Facebook. La aplicación Vine permite abrir nuevos cauces para la expresión, no sólo a través de la creación, sino ante todo, gracias a la posibilidad de compartir estos videos por las redes sociales. Aunque haya sido lanzada por Twitter, es una herramienta autónoma que se descarga en App Store, pero que de momento está reservada a los dispositivos iOS. Actualmente, es la aplicación gratuita más descargada en EEUU, y ante sus posibles usos para campos diversos (música, moda, diseño), la pregunta es: ¿servirá para el cine? ¿podrá contar historias? Robert de Niro, en una entrevista reciente en el Wall Street Journal, lo apoyaba con estas palabras:

Seis segundos de comienzo, desarrollo y desenlace. Estaba intentando cronometrar seis segundos en mi iPhone sólo para conseguir sentir lo que era. Y puede actualmente ser tiempo de sobra. Puedes contar una historia entera en seis segundos.

robert de niro

Y estas palabras las ha vertido con ocasión del Festival de cine de Tribeca, que se celebra del 17 al 28 de abril de este año en Nueva York, y que fue fundado por el actor en 2002. Y es que Tribeca anda a la vanguardia en esto de las nuevas tecnologías para la expresión audiovisual, y en su undécima edición ha decidido crear una sección de competición para piezas filmadas a través de la aplicación Vine. La sección lleva como título #6SECFILMS, y el premio asciende a 600 euros. El jurado está presidido por el actor Adam Goldberg. El productor cinematográfico James Roshental, el co-fundador del festival de cine junto a Robert de Niro, también ha lanzado varios comentarios en apoyo de la nueva aplicación:

Es una forma de volver a mirar las imágenes y sonidos desde su forma más básica.

Pero, en realidad, si la narrativa es posible en 6 segundos, lo es en una forma sintética, que nos lleva casi a los arquetipos narrativos más fundamentales. O, quizá, podría desarrollarse una situación excesivamente concreta, que sorprenda por su inmediatez; o un lirismo extremo, que con 6 segundos cautive por las imágenes y los sonidos. Quizá estas tres posibilidades se abran, pero sea lo que sea, todo debe ser clímax, una eclosión emocional condensada. Por otro lado, podría servir también como desencadenante de obras mayores, pues sus personajes o situaciones, si triunfan, podrían desarrollarse en formatos de mayor duración. Aún así, el móvil parece un nuevo medio para crear piezas audiovisuales, y para ello, sólo es preciso observar las películas a través de este medio, como Miniaturas, de Jonás Trueba.