A la edad de 68 años, José Sancho (o mejor Pepe Sancho, para cualquier espectador) ha fallecido a causa de un cáncer de pulmón, un cáncer que sufrió durante años y que se convirtió en principal causa para su conversión en un luchador contra la generalización del tabaco en la sociedad. Quedarán fijados en celuloide la interpretación de esos personajes normalmente furiosos, de gran carácter, y a veces con un cierto aire de picaresca y canallas, como el célebre empresario Don Pablo en la serie Cuéntame cómo pasó, timador innato pero también social, contaminado por la cultura del arribismo que fomentó el franquismo en el seno del régimen. Don Pablo fue el personaje que mayor popularidad le ha dado en los últimos años.

josé sancho

Pero él entró en el imaginario colectivo por encarnar al bandolero llamado El estudiante de la mítica serie de televisión Curro Jiménez, emitida en los años setenta, que aborda la figura romántica del bandolero que luchaba, en la serranía de Ronda, contra los franceses durante la Invasión francesa en la Guerra de la Independencia. Una figura que existió en menor cuantía de la comentada por los viajeros románticos, y que rápidamente dejó de existir tras la restauración monárquica de Fernando VII: en definitiva, un mito que ha impregnado el imaginario de España, especialmente en el exterior.

José Sancho no cejó en cultivar la pequeña pantalla, hasta reservar sus últimos papeles en este medio: en Crematorio (2011), donde encarna al empresario constructor Rubén Bertomeu, una serie de impecable factura pero que llega algo tarde, cuando la burbuja inmobiliaria es un hecho, y no un pronóstico; y en Imperium (2012), de Antena 3. Pero el el teatro, también fue un importante bastión de su carrera, donde destaba su participación en la obra Enrique IV, del autor dramático de la modernidad Luigi Pirandello. Y un terreno donde también será recordado es el cine.

jose sancho

Su carrera cinematográfica fue especialmente fructífera en los años noventa, pues colaboró con directores consagrados, como Carlos Saura, donde interpretó el papel del Capitán en ¡Ay, Carmela! Se trata de una adaptación de la obra homónima de José Sanchis Sinisterra, y Sancho encarna un personaje adherido al bando nacional que se interpone en el objetivo de los cómicos protagonistas, Carmela, Paulino y Gustavete, quienes tratan de llegar a Valencia en plena guerra civil pero por error entran en la zona nacional. Para evitar ser asesinados, se proponen representar un espectáculo frente a los soldados, provocando un interesante choque de ideologías. Repitió ambientación en la guerra civil en Libertarias, de Vicente Aranda. Participó también con Luis García Berlanga en la comedia coral Todos a la cárcel.

Y, entre su carrera, destaca el papel que encarnó en Carne Trémula, de Pedro Almodóvar, por el que obtuvo el Premio Goya a Mejor actor de reparto en 1997. En ella encarna a un personaje homónimo, quizá porque el papel se adecúa a su personalidad, y es la pareja de patrulla de Javier Bardem en el comienzo de la obra. Repitió con Almodóvar en otra de sus obras clave, Hable con ella (2002), donde interpreta al padre del torero El Niño de Valencia (Adolfo Fernández).

Pero éstos son sólo algunos de los títulos de una carrera conformada con más de 70 interpretaciones en el cine, de un actor que rechazaba el Método del Actor´s Studio y de Stanislavski, eludiendo la auscultación de emociones personales para que emane el personaje desde el pasado del propio actor. Era un actor de contacto directo con el director, ya sea del director teatral o cinematográfico, que conformaba su personaje en la conversación.