Mike Leigh vuelve a realizar un biopic ambientado en el s. XIX, como ocurrió con Topsy-Turvi, centrado en la pareja musical de Gilbert y Sullivan, que amenizaba al público inglés de la época con sus óperas cómicas. Pero en esta ocasión, se desprende de la vertiente musical del film, pues centra su mirada en el mundo de la pintura, ya que se ha anunciado que Mike Leigh realizará un biopic sobre William Turner, pintor clave de la historia del arte británico. Y Sony Pictures acaba de hacerse cargo de los derechos de distribución de la película, que todavía carece de título y que constituye la decimotercera obra de la filmografía del director inglés.

william turnerEl biopic se centrará en su vida pero, como toda obra que desarrolla la vida de un artista plástico, también auscultará sus procesos creativos y su concepción de la pintura. De hecho, el aspecto que más le interesa a Mike Leigh es el conflicto entre su idea del arte futuro y la anquilosada Academia de pintura, que impedía la innovación pictórica. No en vano, Turner fue un auténtico punto de inflexión en la historia de la pintura: bajo su influjo, la pintura llegó a las fronteras de la abstracción a través del género del paisaje. Desde su pintura Aníbal atravesando los Alpes (1812), comenzó a desarrollar su idea de lo sublime como una fuerza destructora de la naturaleza en sus pinturas, que desborda al hombre y lo condena a mera marioneta de las fuerzas naturales. Es el sublime dinámico que desarrolla Kant, el sublime de unas potencias naturales que el hombre nunca podrá controlar, y provoca conmoción y temor, pero a la vez placer por sentirse seguro en la contemplación. Asimismo, el paisaje en Turner sirve para canalizar emociones, como continuador de la línea romántica.

Pero este paisaje comenzó pronto a despoblarse: pronto perdió la presencia de los seres humanos, y omitía la justificación histórica, religiosa o mitológica que, hasta el romanticismo, era imprescindible en el retrato de la naturaleza. Para él, la naturaleza es la protagonista, y una naturaleza hecha básicamente de luz, de modo que en sus obras, todo el óleo se concentra en una saturación lumínica que estalla y colma todo el lienzo: apenas quedan trazos de figuración, pues todo deviene luz inundando el cuadro. Quizá sea el sol lo que queda a veces en algunas composiciones como único residuo de la figuración. Para lograr este protagonismo de la luz y del color, fue sustituyendo los pigmentos tradicionales del óleo por técnicas de la acuarela, y así logró impulsar una abstracción plástica en la representación de la naturaleza, pues sus obras finalmente se convirtieron en meras explosiones de color.

Su obra es clave para entender la pintura abstracta del s. XX, pero la Academia inglesa del s. XIX no aceptaba estas obras y ridiculizaba su arte, y Mike Leigh ha afirmado que desea centrarse en este conflicto entre el genio individual y la convención:

Turner tiene un carácter irresistible. Quiero explorar al hombre, su vida laboral, sus relaciones y como él vivió. Pero lo que más me fascina es el drama que descansa en la tensión entre su excentricidad y el mundo épico y eterno que él evocó en sus obras maestras. También veo el potencial tragicómico en su relación a menudo turbulenta con Academia de Arte inglesa, sobre todo en sus años posteriores, cuando su trabajo se tornaba cada vez más radical y fue entendido mal y ridiculizado.

Crepúsculo sobre un lago - William Turner

En el biopic sobre William Turner, el pintor será encarnado por Timothy Spall, un nombre clave en la filmografía del director inglés, presente en Secrets and Lies (Secretos y mentiras) y Topsy-Turvy. Mike Leigh contará con Dick Pope como director de fotografía, con quien ya colaboró en Secrets and Lies, Another Year y Topsy-Turvi, y el vestuario será diseñado por Jaqueline Durran, colaboradora habitual en el cine de Joe Wright, pues ha participado en Anna Karenina, Pride & Prejudice (Orgullo y Prejuicio) y Atonemen (Expiación).

La mayor duda acerca del biopic sobre William Turner es la adecuación de la estética del director a dramas de época, pues el naturalismo que suele conseguir a través de la improvisación en sus obras ambientadas en la contemporaneidad, y que otorgan una textura documental a su cine, no se adecua tan fácilmente a la estética del pasado. De hecho, en Topsy-Turvy no logra el naturalismo que emana de su obra maestra, Secrets and Lies. Además, su realismo contrasta con la abstracción pictórica de Turner, y quizá se requeriría de un director con un mayor hálito experimental en el abordaje de las imágenes para tratar la vida de Turner. Pero de lo que no podemos dudar es que Mike Leigh compondrá de nuevo esos personajes tan complejos y sólidos, que conmocionan por su propia realidad encarnada en celuloide.