Una de las categorías más interesantes de los premios Goya es, a mi modo de ver, la correspondiente a la mejor película iberoamericana. Pareciera una estrategia para dotar de una mayor visibilidad al cine Latinoamericano frente al europeo. Imagino que el objetivo de la Academia es la de establecer lazos con aquellas comunidades con las que se relaciona la cultura española, por eso sólo mira a Europa y Latinoamérica, excluyendo deliberadamente al resto de filmografías internacionales, incluido el gigante de Hollywood. Entre los nominados a los premios Goya 2013 encontramos cineastas cubanos, paraguayos, argentinos y mexicanos, y si no he podido ver las cuatro películas, desde luego tengo mis favoritas.

Nominados a los premios Goya 2013 - películas iberoamericanas

Infancia clandestina (Argentina)

El éxito del primer largometraje de ficción de Benjamín Ávila es una de las principales bazas de la película argentina para alzarse con el Goya. Ganadora del Colón de Oro a la mejor película en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, el premio Casa de América en el de San Sebastián, y con 10 premios Sur, que concede la Academia de Cine Argentina, Infancia clandestina parte como la favorita para hacerse con el premio Goya. Quizás en contra tenga que el año pasado ya fuera una película argentina, Un cuento chino, la ganadora del Goya en la misma categoría (una elección que siempre encontraré incomprensible). Y no es que tenga nada en contra del cine argentino, pero es que parece que la Academia española se empeña en señalar sus producciones menos interesantes porque Infancia clandestina tampoco es una película que me haya gustado del todo, aunque mi compañero Rafael opina justamente lo contrario.

El argumento de Infancia clandestina parte de una premisa interesante pero, aparte de las excesivas similitudes con Un lugar en ninguna parte (Running on Empty, 1988, Sydney Lumet), pareciera como si el director de la película, igual que la familia protagonista, no quisiera ceder ante la elocuencia de la abuela. Y todo para terminar dándole la razón. Sin querer profundizar en el tema por no caer en el spoiler, basta decir que es como si quisiera hacer un cine revolucionario y contestatario, pero sin poner las cartas sobre la mesa, sin exponer verdaderamente lo que opina de sus personajes. Me quedo con la relación entre tío y sobrino, y esa historia de amor frustrada pero, en conjunto, me parece demasiado melodrama para tan poco compromiso político.

7 cajas (Paraguay)

La propuesta de Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, también viene precedida de premio en San Sebastián, el de la juventud. Un premio en consonancia con el espíritu de la película que partiendo de una premisa dramática, adquiere estructura de thriller. Victor es un joven de 17 años que trabaja trasladando mercancía el Mercado número 4 de Asunción. Un lugar duro y hostil en el que tiene que competir contra otros jóvenes en su misma situación para conseguir más trabajo. En su situación se hace difícil rechazar un encargo, por lo que cuando le hacen la propuesta de llevar 7 cajas por una ruta que le indicarán vía telefónica, no duda en aceptar los 100 dólares que le ofrecen a cambio. El trayecto no es excesivamente largo, pero las cosas se complican por el camino. Y lamentando no disponer de más herramientas para comentar, al no haberla visto la película, lo mejor que puedo decir es que sólo esta sinopsis me parece lo suficientemente interesante como para ver 7 cajas.

Juan de los muertos (Cuba)

Todos los años se cuela alguna película incomprensible en la categoría de películas iberoamericanas y la de este año es Juan de los muertos. Al menos yo no la entiendo. De origen argentino, el cineasta Alejandro Brugués (yo hubiera escrito 'burgués'), parece querer aprovechar la tendencia internacional con el cine de zombies para hacer una metáfora de la situación cubana. Entretenida a ratos, con infinidad de guiños al cine internacional (que el atuendo del personaje que interpreta Jorge Molina sea una alusión al que luce Uma Thruman en Kill Bill no tiene precio) y con unos interesantes efectos especiales. Si tenemos en cuenta los medios en los que está realizada, Juan de los Muertos podría despertar un cierto interés, pero nunca dejará de ser otra cosa que una curiosidad.

Después de Lucía (México)

La cinematografía mexicana es, junto con la argentina, una de las que más se prodiga en esta candidatura. Dirigida por Michel Franco, Después de Lucía tiene todas las garantías para alzarse con el Goya, dado que viene precedida con el premio Un certain regard en Cannes, así como el premio Horizontes en el de San Sebastián. Su argumento gira en torno al vacío que deja tras de sí la muerte de Lucía. Su marido y su hija se trasladan desde Puerto Valarta hasta México D.F. en un intento de superar la pérdida. Un nuevo trabajo, una nueva vida, pero Después de Lucía es difícil volver a tener ganas de vivir. No he tenido la fortuna de ver la película, por lo que no puedo opinar sobre ella pero, a priori, se me antoja como la propuesta más interesante.