Acaparadora de premios en múltiples festivales independientes, se estrena Weekend en España, con un retraso de dos años desde que iniciara su andadura comercial. Una deliciosa y emotiva película dirigida por el cineasta británico Andrew High, que se disfruta con la misma ligereza que plantea su sencillo argumento, pero que se agarra en el pensamiento desarrollando una premisa de mayor calado intelectual.

Cartel para crítica de Weekend

Como cualquier otro fin de semana, Russell (Tom Cullen), sale a ligar después de pasar un rato con sus amigos heterosexuales. La noche se da bien y se lleva a Glen (Chris New) a casa. Al día siguiente charlan y desayunan como si fuera cualquier otro polvo más. Sin embargo y a pesar de que Glen sale el domingo para los Estados Unidos, donde permanecerá por los siguientes dos años, vuelven a verse y viven una breve e intensa relación sentimental que les llevará a plantearse la manera en la que se enfrentan a su propia sexualidad.

Solemos dar por hecho que una persona que vive una vida sexual sana, tiene asumidas muchas cuestiones que van relacionadas con el hecho de ser homosexual, cuando no necesariamente tiene por qué ser así. De la misma manera, pensamos que aquella persona que alardea de su condición sexual, es una persona sin complejos y con una actitud positiva ante la vida, cuando tampoco tiene por qué ser efectivamente así. Weekend plantea una cuestión tan sencilla como la necesidad de que tu entorno asuma tu condición sexual de la misma manera que debes hacerlo tu. Pero ¿dónde está el límite? ¿Tiene todo el mundo que saber que eres homosexual, o basta con que lo sepan solamente tus seres queridos?

Según mi punto de vista, Andrew Haigh, autor también del guión de la película, la respuesta está clara: los límites los tienes que poner tú. Ni eres un cobarde por decirle a todo el mundo que eres gay, ni eres un valiente por gritarlo a los cuatro vientos. Como cualquier otro aspecto de la vida íntima de una persona, el individuo es el que debe poner los límites entre la intimidad y desconfianza con los demás. El encuentro de Glen y Russell, permite que ambos puedan equilibrar la manera en la que se relacionan con los demás, así como entenderse y perdonarse a sí mismos.

Tom Cullen y Chris New en la crítica de Weekend

Si el peso de la película recae en las formidables interpretaciones de Tom Cullen y Chris New, la cámara de Andrew Haigh tiene la cualidad de ubicarse en un punto lo suficientemente alejado como para no perturbar su intimidad, pero lo suficientemente cerca para capturar todos y cada uno de los detalles y matices de sus espléndidas interpretaciones. El relato avanza de una manera dinámicamente reposada, en la que resultan muy estimulantes tanto las elipsis que esconden giros de guión, como los pequeños saltos temporales que nos permiten despojarnos de prejuicios al dar por hecho y asumir conclusiones que, descubriremos, eran fruto de nuestros propios prejuicios. Y en este sentido, Weekend resulta igualmente válida tanto para un público gay, como para el heterosexual, porque nadie está completamente exento de prejuicios, sea cual sea su condición sexual.

Chris New y Tom Cullen en la crítica de Weekend

Destacar la naturalista fotografía de Urszula Pontikos, que contribuye a realzar el carácter espontáneo de la historia, en consonancia con los encuadres escogidos por su director, que al haber montado también la película, permite centrar y dirigir tanto la mirada del espectador, como incitar a la reflexión.

4 estrellas