Hay actores que no buscan fama ni gloria, tan sólo trabajar lo suficiente como para vivir holgadamente y pasar inadvertido para el ojo público. Fue el caso del actor británico Jon Finch, que incluso casi consigue que su fallecimiento pasara desapercibido. Su época más prolífica y trascendente fueron, sin duda, los años setenta, cuando llegó al cine después de una breve etapa televisiva que ya venía precedida de una sólida trayectoria teatral. De hecho, lo más probable es que su mayor logro se produjera a través de las numerosas adaptaciones de obras de William Shakespeare que interpretó para la pequeña pantalla.

Jon Finch

Sus primeros pasos en el cine se produjeron al cobijo de la mítica Hammer, en títulos como The Vampire Lovers (1970, Ray Ward Baker) o The horror of Frankenstein (1970, Jimmy Sangster), para pasar inmediatamente a producciones de mayor prestigio a las órdenes de cineastas como John Schlesinger, Roman Polanski o Alfred Hitchcock. Quizás la profundidad psicológica de esos primeros papeles importantes le llevó a rechazar interpretar al agente 007 en Live and Let Die, dejando vía libre para Roger Moore. En el mismo año también rechazaba participar en la versión de The Three Musketeers que dirigía Richard lester en 1973.

Jon Finch

No porque no quisiera, sino por un grave brote de bronquitis, acentuado por la diabetes que padecía, le llevaron a permanecer tres días seguidos en cuidados intensivos, viéndose obligado a desvincularse del rodaje de Alien, que había comenzado un día antes. El beneficiado de este desafortunado incidente sería John Hurt, que pasaría a interpretar a Kane. Dos décadas después Ridley Scott volvería a solicitarle para Kingdom of Heaven, con tan mal fario que sería su última película.

Jon Finch

Curiosamente, en los tiempo de Alien, Jon Finch ya había pasado a establecer su especial Spanish Conection, primero porque el rodaje de The Final Porgramme había tenido lugar en Almería, y después porque habría colaborado con José María Forqué en El segundo poder (1976). Posteriormente volvería a trabajar con cineastas como José Lusi Borau y Pilar Miró, y hasta llegaría a aparecer en un episodio de la mítica serie de televisión Curro Jiménez. Y por eso nos parece más que oportuno señalar los títulos imprescindibles de su trayectoria cinematográfica, que no ordenaré por orden cronológico, sino por preferencia personal.

Sunday, Bloody Sunday (1971, John Schlesinger)

Una de las primeras incursiones cinematográficas de Jon Finch se producía en esta fabulosa película dirigida por John Schlesinger, que se alzaba con el premio BAFTA a la mejor película. Aunque su papel era pequeño, compartía cartel con figuras como Peggy Ashcroft, Murray Head, Peter Finch o Glenda Jackson, con la que volvería a coincidir en Giro City (24 horas sin mentir, 1982, Karl Francis).

Diagnosis: Murder (1975, Sidney Hayers)

Fue durante el rodaje de Autopsia de un asesinato, que Jon Finch tras una considerable pérdida de peso y pasar un par de semanas en el hospital, fue diagnosticado con diabetes. Se trata de un thriller criminal en el que compartía cartel con Judy Geeson y el mítico Christopher Lee.

Breaking Glass (1980, Brian Gibson)

La carrera de Jon Finch está salpicada por títulos excéntricos como La roquera, un drama musical en torno a una cantante New Wave de aspecto estrafalario, pero que aprovecha su estatus para hacer crítica social. Una de las primeras películas que denuncian la corrupción de la industria musical y las estrategias que convierten a artistas musicales en productos de mercado. El reparto incluye presencias como las de Hazel O'Connor y Jonathan Pryce.

Lady Caroline Lamb (1973, Robert Bolt)

El reputado guionista de filmes como Lawrence of Arabia, Doctor Zhivago, A Man for All Seasons o Ryan's Daughter, debutaba en la dirección cinematográfica con este drama romántico sobre una escritora de la alta sociedad, casada con un político al que no ama. Tras la pérdida de tres hijos, inicia una escandolas relación con el poeta Lord Byron. Sarah Miles, Richard Chamberlain, John Mills, Ralph Richardson o Laurence Olivier son algunos de los integrantes del reparto.

La Sabina (1979, José Luis Borau)

Ángela Molina y Jon Finch

Jon Finch protagonizaba junto a Ángela Molina, Carol Kane, Harriet Andersson y Simon Ward esta insólita película dirigida por José Luis Borau. Un escritor que huye de sus fracsos personales y profesionales, decide viajar a España con la intención de averiguar el destino de un escritor inglés desaparecido un siglo atrás. Un título místico y fantástico que se beneficia de la fabulosa banda sonora de Paco de Lucía. el reparto español se completaba con nombres tan interesantes como Ovidi Montllor, Luis Escobar o Mary Carrillo.

Death on the Nile (1978, John Guillermin)

Es casi una debilidad, me chifla cualquier película basada en una obra de Agatha Christie. Y puede ser que sea esta una de las más estimulantes, tanto por su esplendor visual al desarrollarse en una travesía por el Nilo; como por su fabuloso reparto que incluye a Peter Ustinov, Bette Davis, Mia Farrow, David Niven, angela Lansbury, Jane Birkin, Jack warden, Lois Chiles o Maggie Smith; como por la aportación de profesionales como Anthony Shaffer, que se encargó del guión, Jack Cardiff, que reguló la luz, o Nino Rota, responsable de su banda sonora.

The Final Programme (1978, Robert Fuest)

Es posible que sea un título poco conocido, pero esta curioso thriller futurista se ha convertido en uno de esas particulares películas de culto que bien merecen consideración y un segundo vistazo. Una película apocalíptica en la que también participaba el mítico Sterling Hayden.

The Tragedy of Macbeth (1971, Roman Polanski)

Tres años después de estrenar Rosemary's baby y uno antes de Qhat?, Roman Polanski estrenaba su adaptación de una de las más oscuras obras de William Shakespeare. Quizás no fuera muy bien recibida en su tiempo, pero lo cierto es que contiene todas las señas de identidad del director de The Tenant. Una película oscura y retorcida, como sus personajes, que fuera considerada mejor película pro el Natianl Board of Review.

Gary Cooper, que estás en los cielos (1980, Pilar Miró)

Pocas veces la obra de un cineasta se mezcla con su obra como en el caso de Pilar Miró. Protagonizada por Mercedes Sampietro -que conseguía el premio a la mejor actriz en el festival de Mscú- y teniendo como compañeros de reparto a Carmen amurra, Agustín González, Amparo Soler Leal y Mary Carrillo, Jon Finch participaba en una de las mejores películas de la directora de El crimen de Cuenca. Un drama nostálgico obligatorio para todo cinéfilo.

Frenzy (1972, Alfred Hitchcock)

Pero quizás la película que mayor éxito y trascendencia haya tenido en la carrera de Jon Finch haya sido Frenzy, la vuelta al reino Unido de Alfred Hitchcock después de su largo periplo estadounidense, que además suponía un interesante cambio de estilo tras la influencia de Michelangelo Antonioni. Una película que cuenta además con la participación de la no menos interesantísima y Billie Whitelaw, además de Anna Massey, Alex McCowen y Barry Foster. Un emocionante thriller violento, no exento del negro sentido del humor del mago del suspense, que hizo que un servidor marcara como principales destinos turísticos de Londres la zona hotelera de Bayswatter o el mercado de Coven Garden.