El director Derek Cianfrance repite actor en su segundo trabajo. Cianfrance saltó a la fama tras realizar el aclamado drama romántico Blue Valentine (2010), que aborda el proceso de enamoramiento y de desmoronamiento del amor en un flashback, a través de una pareja que pretende salir de la crisis en la habitación del futuro de un hotel temático. Con una pareja absorbente, interpretada por Ryan Gosling y Michelle Williams, recibió una nominación a la mejor actriz principal en los Oscar de 2011, pero a la hora de iniciar su distribución en Europa, el film se ha esfumado de las salas de exhibición: sólo ahora, dos años después de su estreno, llega a España, pues se prevé su estreno el 4 de enero de 2013. Y con Ryan Gosling vuelve para ofrecernos The Place Beyond the Pines, cuyo primer tráiler acaba de ser publicado:

The Place Beyond the Pines fue proyectada por primera vez, y en una versión todavía no definitiva, en el pasado festival de Toronto, donde obtuvo buenas críticas y un buen seguimiento por el público. Se trata de un drama centrado en un motorista, Luke (encarnado por Ryan Gosling), que lleva una vida independiente y solitaria que se quiebra cuando descubre, repentinamente, que es padre y tiene un bebe del que encargarse. De este modo, estamos ante un film de resonancias familiares, centrado en un personaje que debe compaginar dos aspectos antitéticos, un hobbie individual y algo peligroso como el motorismo, con la responsabilidad de cuidar a su hijo, deviniendo así un personaje contradictorio.

Además de Gosling, completan el interesante reparto Bradley Cooper (que este año es un fuerte candidato al Oscar por su papel en Silver Linnings Playbook), Eva Mendes, Ben Mendelsohn, Ray Liotta, Rose Byrne y Dane DeHaan. Iba a ser un estreno destinado a la Carrera por los premios de este año, pero Focus Features ha desplazado el estreno al 29 de marzo de 2013, el mismo proceso que ha sufrido The Great Gatsby, quizá para evitar la competición con la excelente cosecha de películas que ha tenido lugar este año. El tráiler muestra un tono de desencanto, como de personajes arrollados por las consecuencias de unos actos que eligieron en un pasado que ya no les pertenece, y que no pueden modificar: un cine del después, no del durante, algo propio de Derek Cianfrance.