Operación E es el último trabajo del director franco-español Miguel Courtois Paternina, un cineasta que va camino de convertirse en un especialista en retratar conflictos armados en la gran pantalla. En 2004 dirigió El Lobo, una cinta algo irregular sobre un agente de los servicios secretos españoles infiltrado en la banda terrorista ETA; en 2005 rodó 11M, historia de un atentado; y en 2011 reincidió en esta temática con el thriller GAL, que giraba en torno al terrorismo de estado en la España de los años 80. Con Operación E amplía sus horizontes y se centra en una problemática mucho más lejana para él como es el terrorismo de las FARC en Colombia.

La película cuenta la historia real de José Crisanto (Luis Tosar), un agricultor que sobrevive en medio de la jungla colombiana con su mujer Liliana (Martina García), sus cinco hijos y su suegro. La vida parece plácida y tranquila a pesar de las incomodidades del entorno, y Crisanto se gana el sustento cultivando la planta de coca para luego vender la materia prima con la que fabricar cocaína a las FARC. Su vida cambia radicalmente el día en que la secuestrada Clara Rojas tiene a su hijo Emmanuel; el niño, gravemente enfermo, es entregado a Crisanto para que este se haga cargo de él. En ese momento, Crisanto, desobedeciendo las órdenes de los terroristas decide jugarse su futuro y el de su familia para atravesar la jungla y salvarle la vida al pequeño.

Courtois Paternina conoció la historia de este agricultor colombiano, que acabó en la cárcel tras ser acusado de colaborar con la banda terrorista, gracias un artículo en una revista francesa. El director tuvo buen ojo y se dio cuenta de que era algo que se podía llevar al cine, por eso contó con Antonio Onetti, el guionista con el que trabaja habitualmente, para adaptar la historia. A pesar de la tremenda complejidad de esta realidad, en líneas generales, la película consigue conectar con el público gracias a las desventuras de un hombre corriente que se juega su vida para no dejar morir a un bebé inocente. En cambio, el film flojea más en su intención de denunciar el conflicto y la situación de los desplazados en Colombia, todos aquellos que tienen que huir de sus tierras para escapar de la crueldad de esta guerra interna. Aunque se intenta contextualizar el problema, ayudándose en muchos casos del intertexto de la televisión, donde los personajes escuchan los discursos del expresidente Uribe o de Hugo Chávez, el director se queda algo corto a la hora de buscar culpables y de depurar responsabilidades. Sí vemos a Crisanto zarandeado por las FARC y por la incompetencia del Estado, pero el análisis de la situación es demasiado superficial.

Operación E

Operación E arranca con un ritmo vertiginoso, que arrastra al espectador directamente al meollo de la trama. La película, que según el director tiene muchos menos medios de los que parece, está ambientada de manera excelente: se ha grabado en Colombia, todo lo cerca posible de los territorios controlados por las FARC, y además han contado con el apoyo del ejército en las escenas donde aparecen helicópteros y vehículos militares. El problema es que la historia, a pesar de empezar con un gancho demoledor, se va diluyendo a medida que avanza, algo que no debería pasar, ya que los acontecimientos que cuenta no pierden intensidad.

Por fortuna, el largometraje cuenta con Luis Tosar en el papel de Crisanto. Tosar es uno de los pocos actores del panorama cinematográfico español que es capaz de mejorar una película con su sola presencia (véase Mientras Duermes). Además, el actor gallego confirmó en la rueda de prensa que con este papel estaba encantado de cambiar de tercio después de haber interpretado a personajes miserables en sus últimos proyectos (Mientras Duermes o Celda 211). Tosar demuestra que además de ser un excelente actor, es tremendamente versátil, y consigue ser igual de creíble encarnando a un psicópata o a un pobre hombre sacudido por las injusticias como Crisanto. Su interpretación tiene la dificultad añadida del acento colombiano, y la verdad es que lo borda, sin duda gracias a su trabajo previo para preparar el papel: visionado intensivo de cine colombiano y el asesoramiento de un periodista de esa misma nacionalidad en el campo lingüístico y cultural. Todo un ejemplo de cómo aunar profesionalidad y talento. También destaca la interpretación Martina García, una actriz que ya llamó en 2010 la atención del director Alejandro González Iñárritu.

Operación E photocall

Técnicamente la película es correcta y el director sabe adaptarse a la dificultad de rodar en un terrero hostil como es la selva y las caóticas ciudades colombianas. El estilo realista de la cinta es muy oportuno para narrar una historia adaptada como la de José Crisanto, aunque a veces el recurso de la cámara en mano puede marear un poco al espectador. Operación E es una cinta entretenida y rescata una historia de esos héroes cotidianos que muchas veces quedan en el anonimato, aunque se apoya demasiado en Luis Tosar cuando el guión empieza a flaquear. Además, aprovechando que el verdadero Crisanto ha estado en España presentando el film y resaltando la importancia que tiene que se conozcan estas realidades tan dramáticas, es una pena que la película no haya sido algo más incisiva y que no profundice demasiado en quiénes son los responsables que no hacen todo lo posible por evitar historias como la de José Crisanto.

Operación E se estrena en España el 5 de diciembre.

3 estrellas