Es inevitable pensar que una pequeña moda se ha apoderado del cine de terror recientemente. Se trata del mockumentary, o lo que es lo mismo, hacer creer al espectador que lo que está viendo es completamente real mediante herramientas como la utilización de cámara subjetiva, cámaras de seguridad, etc. La mayoría de ellas, además, se centran en narrar una historia que parte de la verosimilitud pero que poco a poco incorpora elementos más irreales que la transforman en clave de terror. A finales de los noventa se explotó esta nueva rama con The Blair Witch Project, y actualmente la gran mayoría de cintas del género siguen con esta dinámica.

VHS

Por supuesto, V/H/S no es menos, y nos introduce en la historia de un grupo de jóvenes que reciben el encargo de entrar en una casa para hacerse con una cinta de vídeo muy determinada. Cuando llegan allí, se encuentran a un anciano muerto ante numerosas televisiones, con muchas cintas de vídeo alrededor, que tendrán que ver hasta encontrar la correcta (aunque en realidad no saben cuál es). Esto no es más que una excusa para estructurar la película en cinco cortometrajes, con muchos puntos en común como la utilización de cámaras poco convencionales (una microcámara adherida a unas gafas por un lado o una webcam por otro) pero cuyo resultado es bastante dispar:

1. Amateur Night

El primero de estos cortos recuerda al emblemático videoclip de The Prodigy de "Smack My Bitch Up". ¿Y eso por qué? Porque uno de los tres protagonistas utiliza unas gafas especiales con cámara y micrófono incorporados, con la idea de grabar una noche de juerga con sus compañeros. Todo lo que vemos en este corto está totalmente grabado con esas gafas, o al menos se supone. Uno de los aspectos más irreales de las películas que usan la cámara subjetiva es el excesivo uso que se da a esta herramienta: mientras que por un lado la cámara debería estar casi siempre encendida para que el espectador sea consciente de lo que ocurre, en otras es inevitable preguntarse si en ciertos momentos, una persona normal, grabaría cualquiera de esas conversaciones. Esto queda resuelto en este corto al evitar que el actor sea consciente de que está grabando.

VHS1

Por una lado tiene esa primera e interesante impresión, pero por otro sobra todo lo demás. La cinta tiene una temática demasiado tradicional y, lo que es fatal para este tipo de obras, demasiado previsible. Por eso no es tan impactante el resultado final, sobre todo su impresión hacia el espectador, como podría haber sido teniendo en cuenta el tipo de obra y las herramientas que está utilizando.

2. Second Honeymoon

Esta vez nos encontramos con una pareja que está viajando por la zona oeste de Estados Unidos, concretamente por el Gran Cañón, y se aloja en un motel durante unos días. En esta ocasión se recurre directamente a la utilización de cámara en mano que se van alternando los dos protagonistas. Pese a los pocos minutos con que cuenta de metraje, la obra se puede dividir en dos grupos: por un lado el día y las zonas turísticas que visitan, y por otro la noche y lo que les ocurre dentro de su habitación en el motel.

VHS2

Se dan varios momentos donde no tendría ningún sentido, en caso de que la historia se tomara como real, que la cámara estuviera grabando. En esos momentos se pierde la conexión entre el espectador y la historia puesto que es evidente que su supuesta verosimilitud queda en nada. Además de esto, los actores no ayudan en nada y la historia está más enfocada en representar de forma terrorífica una tradición tan estadounidense como es dormir en moteles que en dar miedo al espectador.

una estrella

3. Tuesday the 17th

Este es el primer corto que se muestra más interesante. Después de los dos primeros realmente decepcionantes, en este tenemos una mezcla entre Friday the 13th (a la que aluden claramente con el título del corto) y la tailandesa Shutter. La historia no puede estar más raída: un grupo de jóvenes que van a pasar el fin de semana al bosque donde una de ellas conoce un lago en el que poder bañarse. La parte interesante del corto está en que la cámara que llevan consigo se convierte en un personaje más, en una herramienta que pueden utilizar para sobrevivir como ya se ha podido ver en otras obras del estilo de [REC] o Grave Encounters.

VHS3

Y es que algo habita en el bosque, y la única manera de verlo es mediante las interferencias que se generan en la cámara durante la grabación. Tomando esto como punto de partida, no hay mucho más allá pero supone una propuesta muy interesante sobre todo porque está muy bien explotada durante todo el metraje. Es decir, que utilizando elementos que hemos visto mil veces como punto de partida, han sabido darle una vuelta de tuerca, aunque no deja de ser un collage de diferentes obras.

tres estrellas

4. The Sick Thing That Happened to Emily When She Was Younger

Este es, sin duda, el mejor de los cortos que se pueden ver en V/H/S. Todo él está grabado utilizando una webcam de un ordenador y en él sólo se desarrollan las conversaciones entre los dos personajes que se encuentran en línea, que siempre son el mismo chico y la misma chica (menos al final). Utilizando esta interesante herramienta, y con el espectador como un auténtico voyeur de la historia, poco a poco se desarrolla la trama donde los fenómenos paranormales tiene mucho peso. Desde los primeros momentos llama la atención su propuesta, sobre todo porque la puesta en escena es completamente diferente a lo que hemos visto en los cortos previos.

VHS4

Esto ya atrae al espectador: después de tres cortos, algo que aporte tanta novedad desde el principio ya es suficientemente atrayente. Pero eso sólo es el punto de partida puesto que después nos esperan unas cuantas sorpresas bastante terroríficas en algunos momentos. Joe Swanberg es su director (y casualmente también es el penoso protagonista del segmento Second Honeymoon) que demuestra saber controlar a la perfección los tiempos de la historia y lo que requiere en todo momento para dar miedo al espectador. Todo un descubrimiento.

5. 10 / 31 / 98

En cuanto al último corto de la cinta, todo lo que habían conseguido los dos anteriores se queda en nada, puesto que se vuelve a la propuesta de cámara en mano donde un grupo de adolescentes se preparan para ir a una particular fiesta de Halloween. En este corto no encontraremos muchos elementos terroríficos, pero sí que es el que más y mejores efectos visuales tiene de los cinco. Se nos muestra una casa típicamente embrujada, donde se hacen ritos satánicos, y donde cualquier utensilio que se encuentran puede flotar como si tuviera vida propia.

VHS5

Sin embargo, esta propuesta no resulta nada atrayente por lo mismo que ocurría en Second Honeymoon: la excesiva, e incluso sin sentido, utilización de la cámara sólo para que el espectador no pierda detalle de lo que les ocurre a los protagonistas. Una elección bastante agridulce para concluir una película que, si bien no es nada del otro mundo, sí que tiene algunos momentos reseñables.

En resumen, y viendo la calidad de los cortos que la componen, está claro que V/H/S no pasará a la historia como una gran película de cine de terror, aunque ya se esté planeando la secuela, pero al menos deja algunos momentos que nos mantienen pegados al asiento, lo cual siempre es de agradecer. Además, la idea de estar formada por cortos independientes, pequeñas cápsulas de corta duración, hacen más llevadero su visionado.