Últimamente, Hollywood está recuperando los cuentos clásicos, que en su momento fueron adaptados al cine de animación por Disney, pero ahora filtrados a través de un cambio: están protagonizados por actores reales. Mientras la animación parece estar en una época de creatividad desbordada, donde se generan historias y se crean universos autónomos sin base literaria, el cine con actores reales requiere de ideas procedentes de otras artes. Pero, además, se pretende tener una versión actualizada de estos cuentos a través de los efectos especiales que permiten las nuevas tecnologías digitales. Estas causas parecen estar detrás de esta eclosión de adaptaciones de cuentos decimonónicos, como es el caso de Jack the Giant Slayer (Jack el Cazagigantes), basado libremente en Las habichuelas mágicas de Hans Christian Andersen. Y ya disponemos del primer tráiler:

Jack the Giant Slayer (Jack el Cazagigantes) está libremente inspirado en el cuento de Las habichuelas mágicas. Narra cómo un joven granjero, al abrir una puerta entre el mundo humano y el mundo gigante, desata una guerra entre ambas especies. Los gigantes irrumpen en la Tierra por primera vez en siglos y tratan de recuperarla raptando a una princesa, por lo que Jack debe embarcarse en una batalla para detenerlos. Lucha por su reino, por su población y por el amor de la princesa, iniciando un contacto directo con unos seres que eran considerados legendarios y que ahora son la peor amenaza para la humanidad.

Jack es interpretado por Nicholas Hoult, que encarna al zombie de Warm Bodies, dirigida por Jonathan Levine. Y cuenta con un interesante reparto, formado por Ewan McGregor, Stanley Tucci, Eddie Marsan, Ian McShane, Bill Nighy y Eleanor Tomlinson. El primer tráiler muestra la creación de un universo de fantasía completamente autónomo, construido con el recurso al imaginario gótico inglés en los escenarios y con una naturaleza en eclosión.

Su realización corre a cargo de Bryan Singer, tras sustituir a D. J. Caruso. Bryan Singer alcanzó gran celebridad en los años noventa tras realizar esa obra de culto en la actualidad, Usual Suspects (Sospechosos habituales), que logra mantener la intriga hasta el último minuto de metraje. Desde entonces, entró en una deriva en su filmografía, concentrando sus esfuerzos en la dirección de varias entregas de la saga X-Men, aunque trató de recuperar su puesto como director de culto con el thriller Valkiria, protagonizado por Tom Cruise. Ahora tiene pendiente la secuela X-Men: First Class 2 (Days of Future Past) y el estreno de Jack the giant Slayer. El estreno está previsto para el 1 de marzo de 2013 en EEUU, y a España llegará el día 15 del mismo mes, y con opción en 3D.

El film se ambienta en el después del cuento, recogiendo la dialéctica humano-gigante pero no la narración concreta de Andersen. Así, esta adaptación se entronca en otras adaptaciones de cuentos clásicos que se distancian del texto original para incluir motivos contemporáneos o una renovación de su narrativa, aproximándola a la sensibilidad contemporánea, como ocurre con las adaptaciones que se están realizando de cuentos de los hermanos Grimm: Hansel & Gretel Witch Hunters, donde se encargan ahora de cazar brujas tras su experiencia con la bruja de la casa de dulces; o Maleficent, una visión de Blancanieves desde el punto de vista de la bruja Maléfica. Y es que la infidelidad al texto, el texto como pretexto, es un rasgo esencial de la postmodernidad.

En este caso, también se trata de una adaptación adulta del cuento, no infantil; porque otro elemento en común con este tipo de adaptación es el cambio de destinatario: ahora van dirigidas a adultos, y por ello, se requiere una mayor oscuridad y violencia en su metraje, en comparación con los cuentos originales. Así, podemos definir ya la existencia de una corriente de cine que reactualiza los mitos gracias a los efectos especiales, aunque a la vez los aleja de su base textual y narrativa, por lo que corre peligro que el magnetismo que estos relatos siguen teniendo siglos después, desaparezca en las adaptaciones contemporáneas.