No debe ser fácil, no. Trabajar a las órdenes del cineasta danés Lars von Trier, conocido tanto por sus magníficas películas como por sus no menos controvertidas meteduras de pata, no debe ser plato de cualquier paladar. Quizás por eso Nicole Kidman se lo haya pensado dos veces y a pesar de que en un principio dijera que sí, después diría que no quería participar en Nynphomaniac. En el otro extremo se encuentra Shia LaBeouf, quien fuera actor de la factoría Disney que no sólo quiere participar en la película a toda costa, sino que hasta ha llegado a romper una relación sentimental de dos años por su negativa a abandonar el proyecto.

Shia LaBeouf

No. Casi nadie repite con Lars. Y eso a pesar de que sus protagonistas consiguen la gloria en sus manos. Emily Watson no sólo se dio a conocer con su interpretación de Bess McNeill en Breaking the Waves, sino que consiguió el premio de la Academia de Cine europeo a la mejor interpretación, además de nominaciones a los premios Oscar, BAFTA y Globos de Oro. Pero nunca volvió a colaborar con Lars ni en un mínimo personaje. Björk se dejó la piel y hasta casi la mente en su interpretación de Selma Jezkova, por cuyo esfuerzo fue directa al diván del psiquiatra y anunció que nunca más volvería a actuar en una película. Se reconciliaría con el director al recoger el premio a la mejor interpretación femenina en Cannes, pero tampoco se le volvería a ver en película alguna, fuera o no de Lars. Lo mismo Nicole Kidman estaba un poco celosa de las anteriores por no haber conseguido tales reconocimientos por su interpretación de la falsa Grace Margaret Mulligan en Dogville. Por otro lado está Charlotte Gainsbourg, que también se llevaba el premio en Cannes a la mejor interpretación por la bruja de Antichrist, que sí repetía con el director en Melancholia -donde era Kirsten Dunst la que se llevaba el premio a la mejor actriz en Cannes-, y que ahora repite encantada en Nymphomaniac.

Lars von Trier

La polémica con Nymphomaniac se basa en que estará repleta de sexo real. Nada de simulaciones. Algo que Karolyn Pho, la pareja de Shia LaBeouf, no está dispuesta a tolerar, por eso ella misma intentó disuadir a Lars von Trier para que cambiara el guión y su novio sólo tuviera que simular las secuencias de sexo. ¿Será que no está dispuesta a que su novio descubra en otras lo que ella no es capaz de darle? El caso es que el director se negó, lo que llevó al actor a romper con su mojigata novia. ¿Y éste cómo es que está tan entregado encantado de ponerse en manos de Lars von Trier? No le pega nada, ¿querrá fornicar con él?