Martin Scorsese vuelve a abordar en el cine uno de los géneros en los que mejores resultados artísticos ha logrado: el género de gángsters. Y lo hace en The Irishman, uno de sus proyectos futuros y donde pretende narrar la vida de Frank Sheeran, un mafioso llamado The irishmen (El irlandés), al que se le atribuyen más de 25 asesinatos a lo largo de su vida. Hasta ahora, sólo se había confirmado a Robert de Niro como integrante del reparto, pero acaba de anunciarse que se suman al casting Al Pacino y Joe Pesci.

Frank Sheeran, nacido en Pensylvania, proviene de una familia de origen irlandés, y luchó con EEUU en la Segunda Guerra Mundial, donde sobresalía por su valentía y su gran efectividad en el asesinato en el combate. Al regresar, volvió a Pensylvania y se adhirió a una de las mafias más activas de la región, la familia criminal Bufalino; entonces se hizo hizo célebre por la cantidad de asesinatos cometidos, y en concreto por el asesinato del mafioso Jimmy Hoffa. Scorsese toma como punto de partida para su relato la obra I heard You Paint Houses, escrita por Charles Brandt.

De este modo, The Irishmen tendrá en su seno uno de los tandem artísticos más inneresantes del cine estadounidense: Al Pacino y Robert de Niro. Juntos los hemos visto en tres ocasiones: The Godfather: Part II (El Padrino: Parte II); Righteous Kill (Asesinato justo) de Jon Avnet; y Heat, de Michael Mann, un thriller de acción que dispone de una peculiaridad: hay escasas escenas en las que aparezcan juntos, y en la conversación del restaurante, clave, no comparten nunca plano, todo es un plano-contraplano que impide su contacto directo. El público pensó que se trataba de una rivalidad, pero esta elección responde también a una búsqueda artística de Michael Mann, a causa de una cierta correspondencia de contrapunto y paralelismo entre los dos personajes.

Aún así, tener a dos de los actores más relevantes del sistema actor´s studios, procedentes de la segunda generación (Tras Brando o Newman), en un mismo film es todo un estímulo para visionar el film. Por otro lado, recupera a Joe Pesci, que ya participó con él en Raging Bull (Toro Salvaje) y Casino. Tres actores que han demostrado su gran talento interpretando a estos solitarios y violentos integrantes de mafias seguro que dan un soporte suficiente para el film, pero a ello hay que añadir la gran maestría de Scorsese en el tratamiento de la mafia, como una ficción colectiva para evitar la soledad, con un interesante tratamiento psicológico de los personajes, y recurriendo a esa violencia de la puesta en escena, aunque con el rigor en la generación de intriga y suspense propio de Hitchcock.