Siempre que hablamos de Pedro Almodóvar lo hacemos por alguna de sus controvertidas películas. Pero lo cierto es que junto a su hermano Agustín Almodóvar y a través de su productora, El Deseo, contribuyen a que otros cineastas del panorama internacional puedan sacar adelante proyectos no menos interesantes que sus propias películas. Mientras Pedro continúa completando el rodaje de Los amantes pasajeros, Agustín debe haber estado también ocupado para preparar, en colaboración con Lita Stantic, la producción de la que será próxima película de la cineasta argentina Lucrecia Martel. Se trata de la adaptación de una novela existencialista de Antonio Di Benedetto: Zama.

Con una escritura bella y precisa, Antonio Di Benedetto narra la existencia solitaria y suspendida de Don Diego de Zama, un funcionario de la corona española en Asunción del Paraguay que, víctima de una interminable espera, aguarda ser trasladado a Buenos Aires a fines del siglo XVIII. La de Zama no es cualquier espera, se trata de una condición existencial, angustiosa y reflexiva, en un territorio caracterizado por la lejanía, lo ajeno y la disposición para el recuerdo. Zama es la novela de un exiliado castizo, con un lenguaje intemporal y arcaico, por momentos cercano al del Siglo de Oro.
Sinopsis oficial de la novela de Antonio Di Benedetto, publicada originalmente en 1956. Zama viene a sumarse a otras recientes adaptaciones de la obra de este periodista y escritor, también argentino, como Los suicidas, dirigida en 2005 por Juan Villegas, y Aballay, el hombre sin miedo, que estrenaba en 2010 Fernando Spiner era escogida para representar a Argentina en los premios Oscar, aunque no conseguiría la nominación. La noticia sobre el proyecto se daba a conocer en el festival de Cannes, a propósito del pase de Muta, un cortometraje de la directora patrocinado por la marca de moda italiana Miu-Miu.

Asidua a festivales internacionales, Lucrecia Martel se daba a conocer, después de varios documentales y cortometrajes, a través de La ciénaga, una película protagonizada por la explosiva Graciela Borges, que cosechaba premios en los festivales de Uruguay, Toulouse, La Habana y Berlín.Títulos como La niña santa o La mujer sin cabeza la afianzaban como una de las cineastas Latinoamericanas más destacadas del colectivo de cineastas que emerge a finales de los años noventa, aglutinados bajo la denominación de Nuevo Cine Argentino. La productora de Zama, Lita Stantic, confirmaba que aunque el rodaje está previsto para julio de 2013, todo dependerá de su capacidad para sacar adelante el proyecto de la manera que quieren hacerlo.
Es una proyecto muy ambicioso, y también muy caro, porque se desarrolla en Latinoamérica en 1790, y como cualquier película de época, necesita un importante esfuerzo económico. (..) Por eso vamos a co-producir la película junot a El Deseo, la compañía de los hermanos Almodóvar, a la que se unirá, con toda probabilidad, una productora francesa (…).

Todavía es pronto para considerar si Zama será un proyecto de la envergadura de Libertador. No creo que vaya a tener el mismo tono épico, pero sin duda le beneficia de cara al mercado internacional ser una coproducción en la que se involucran países europeos, lo que propiciará que su reparto sea también internacional. No es la primera vez que El Deseo tiende la amo al cine Latinoamericano pues si ya fueran co-productores de los dos títulos previos de Lurecia Martel, también lo fueran de la priemra parada española de Guillermo del Toro con El espinazo del diablo.










Antes de criticar aoungls puntos que han chirriado durante la lectura del artedculo, me gustareda hacer una recomendacif3n constructiva: citar las fuentes de los datos, de manera que los lectores podamos contrastarlos y/o verificarlos.Comparto muchos de los puntos de vista aportados a lo largo del discurso, en especial que el debate no reside en nuclear sed o no sino en la composicif3n del mix energe9tico futuro.Personalmente, y en el caso del mix espaf1ol, veo las mayores dificultades en dos puntos: la enorme dependencia exterior y el de9ficit tarifario.La enorme dependencia exterior en materia energe9tica que sufre nuestro paeds supone la importacif3n de la mayor parte de nuestra energeda consumida, provocando una dependencia de nuestros productores casi total. No hace falta retroceder mucho (de hecho nada) para recordar que los picos alcanzados por el barril de petrf3leo derivados de la inestabilidad geopoledtica en el entorno de nuestros principales distribuidores, provocf3 una rectificacif3n en las expectativas de crecimiento econf3mico nacional, tan grandes, que tuvieron que ser tomadas medidas de emergencia como la archiconocida reduccif3n del ledmite de velocidad. Para remediar esta dependencia exterior, debemos incrementar el porcentaje de produccif3n propia a base de los recursos existentes en nuestro territorio. Aqued este1 la pega, no tengemos petrf3leo ni gas y poco carbf3n, luego nos quedan dos soluciones a gran escala: nuclear y renovables. Ambas tecnologedas son las me1s caras del mercado y, por lo tanto, su adopcif3n masiva repercutireda en una importante subida del precio de la energeda, que habreda que ver si la poblacif3n (tal y como este1n las cosas) aceptareda.Con todo esto, desembocamos en el otro gran problema: el de9ficit tarifario. El principal problema no es la deuda con las ele9ctricas, subsanable al fin y al cabo de una manera tremendamente simple (pagando), sino algo mucho me1s complicado de solucionar: las poledticas energe9ticas erre1ticas de todos los gobiernos y CCAA, ased como la propia institucif3n del mercado energe9tico espaf1ol.Hasta que nuestros representantes no se dignen a afrontar un pacto que englobe a todos los actores poledticos, para poder presentar un proyecto que se respete y se lleve a cabo, por encima de cambios de gobierno o CCAA, no podremos dar solucif3n a los graves problemas legislativos que acaecen a nuestro mercado energe9tico.A esto hay que sumar la voracidad de todos aquellos especulardores (que no siempre son esos tipos gordos con corbata y puro que podemos pensar) que provocan (como la de la solar) que devaluan las iniciativas reales por converger a un futuro limpio.El futuro mix energe9tico, al menos a veinte af1os, ya este1 casi determinado, aunque nos queda un buen me1rgen de maniobra. La conciencia ciudadana no posee la comprensif3n (en general) en profundidad de estos temas que tanto les afectan, y resulta sencillo dejarse manejar por vaivenes poledticos mientra los temas de fondo son otros muy distintos de los que se gritan en las calles.Para me1s informacif3n acerca de la visif3n oficial de nuestro mix energe9tico hasta 2030, les invito a visitar mi blog, donde me hago eco de la conferencia de hace unos dedas por Jorge Ble1zquez.