Sarah Polley es otro ejemplo de una intérprete que, dentro de las esferas del cine independiente, decide dar el salto al espacio ubicado tras las cámaras. Hace poco, supimos que Ryan Gosling se lanzaba a la realización con How to catch a Monster, y James Franco tiene una apretada agenda como director, con proyectos como la adaptación de Mientras agonizo, de William Faulkner. Sarah Polley, célebre por su colaboración con importantes directores como Isabel Coixet (protagonizó Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras), Atom Egoyam (Exotica) o Terry Gilliam (The Adventures of Baron Münchausen), ya dispone de dos películas como realizadora en su filmografía. Pero en esta ocasión se lanza al documental con Stories We Tell. Y acaba de lanzarse el primer tráiler ante su inminente presentación en el Festival de Toronto:

En esta ocasión, la actriz y directora canadiense desarrolla un documental sobre la historia íntima de su familia a través de una serie de entrevistas a cada uno de sus miembros. Es una labor de acceso a una realidad oculta a través de la palabra, que desentraña la memoria de sus habitantes por separado. El resultado: un retrato perspectivista de su propia familia, pues sólo puede obtenerse un fresco de su vida mediante la visión de cada uno de sus miembros, pues la verdad está vetada a una mirada unívoca. Así, mediante la yuxtaposición de opiniones contradictorias se descubre la dinámica familiar.

Polley desarrolla, pues, una labor de detective, entrevistando a los participantes y fundiendo sus pistas en un relato plural. El propósito es un mayor conocimiento de la figura de su madre, que murió cuando ella tenía 11 años. Y aunque Polley no aparece en pantalla, es también su historia: la directora da a indicar que la historia personal hunde sus raíces en la familiar, y sin la memoria colectiva, que reconstruye en el film, no puede obtenerse un retrato del sujeto. Conocer al otro para conocerse a uno mismo.

El estreno está previsto para octubre de este año en EEUU. Esta actriz de frágil belleza y con gran aire de gran autonomía, ha publicado un post hablando sobre su obra ante su presentación en el Festival de Venecia. En él afirma que el rodaje le ha llevado 5 años, pues ha desarrollado una labor de investigación profunda sobre el pasado, y señala una interesante idea:

El proceso de mirar una historia le insufla vida de nuevo, la transforma, y el cambio a través de las palabras de cada persona me fascinó. Y como la historia era contada, o quizá porque la historia era contada - cambiaba. Así que decidí hacer un film sobre nuestra necesidad de contar historias, tener nuestras propias historias, entenderlas y escucharlas.

Sarah Polley ya debutó como directora en 2006 con Away From Her (Lejos de ella), una historia de amor entre ancianos, en que la mujer, encarnada por Julie Christie, comienza a desarrollar alzheimer. Me pregunto por qué en la mayoría de historias de amor con alzheimer, es la mujer quien es abatida por la enfermedad, tal y como ocurre en The notebook (El diario de Noa), de Nick Cassavetes; El hijo de la novia, de Juan José Campanella; y en la magnífica Amour, de Michael Haneke, ganadora de la Palma de Oro en Cannes.

Quizá porque es más cinematográfica la explosión de sentimientos contradictorios en el anciano, que normalmente desarrolla una expresividad menos enfática que la mujer y ahora se ve obligado a una constante atención hacia el otro. Por otro lado, en 2011 realizó Take This Waltz, un íntimo drama sobre un triángulo amoroso cuyo título está inspirando en una canción de Leonard Cohen y protagonizado por Michelle Williams. Además, ha sido la guionista de todos los proyectos que ha dirigido.

Fotos: NFC