La Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI en siglas, porque su nombre es francés: Fédération Internationale de la Presse cinematográphique) es la asociación internacional de críticos de cine y periodistas cinematográficos con mayor influencia en el mundo del cine. Fundada en 1930 en Bruselas por críticos belgas y franceses, cuenta actualmente con 225 miembros, que votan cada año un Grand Prix a la mejor película del año, que se otorga en el Festival de San Sebastián, y un Grand Prix dentro de cada festival, otorgado a la mejor película de los Festivales de Cannes, Venecia y Berlín.

Este año, Amour, de Michael Haneke, ha recibido el Grand Prix, que será recogido, ante la imposibilidad de que Michael Haneke esté presente, por el español Ramón Aguirre, que interpreta en el film al portero, de origen español, que trabaja en el edificio parisino donde se desarrolla el film. Este premio, que se entrega anualmente en la ceremonia de apertura del Festival de San Sebastián, es la segunda vez que recae enlas manos de Michael Haneke, quien lo ganó en 2009 con Das Weisse Band (La cinta blanca).

Entregado desde 1999, el Grand Prix ha repetido director en dos ocasiones: Pedro Almodóvar lo obtuvo con Todo sobre mi madre y Volver, y Paul Thomas Anderson con Magnolia y There Will be blood (Pozos de ambición). Otros ganadores han sido Jafar Panahi (El círculo); Aki Kaurismäki (Un hombre sin pasado); Nuri Bilge Ceylan (Lejano); Kim ki-duk (Hierro-3); Cristian Mungiu (4 meses, 3 semanas y 2 días); Roman Polanski (The Ghost Writer) y Terrence Malick (Tree of Life).

El mecanismo de elección es el siguiente: cada crítico vota tres películas por orden de preferencia, y éstas reciben 5 puntos la primera, 4 puntos la segunda y 3 puntos la tercera. La votación recoge las mejores películas estrenadas a lo largo del año, entendido como el curso escolar de festivales: desde septiembre hasta junio, esto es, desde el festival de Venecia, pasando por la Berlinale, hasta el Festival de Cannes. Y este año, las veinte películas con mayores votos, que pueden ser consideradas las más relevantes para la crítica internacional, son las siguientes (en paréntesis están el número de votos recibidos):

1. Love (Amour), Michael Haneke (291)

Ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes, especialmente por la excelente contribución de sus actores (Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva), tal y como señaló Nanni Moretti en la gala de entrega de los premios, narra la mutación en la relación de amor de una pareja cuando la mujer comienza a sufrir una enfermedad degenerativa. Es una obra focalizada en el marido, en su vivencia del proceso de desaparición de su ser querido, y de la contradicción del sentimiento amoroso. Y también, una obra sobre el encierro: la cámara sólo abandona el edificio para asistir a un teatro en una secuencia.

Mantiene las constantes de Haneke, con sus planos fijos y sostenidos, que diseccionan el comportamiento de los personajes, pero logra humanizar al conjunto, lo que supone una evolución en su filmografía, que normalmente ensalzaba la deshumanización que emana del sistema de vida capitalista. Una obra maravillosa, aunque quizá no suponga un gran avance en el lenguaje cinematográfico, pues mantiene el estilo de siempre de Haneke.

2. Holy Motors, Leos Carax (166)

Quizá la obra más radical que se presentó en el Festival de Cannes y que, sorprendentemente, no recibió ningún premio ante el escaso atrevimiento del jurado. Protagonizada por Denis Lavant, aborda la transmutación de un ser en multiples personajes durante 24 horas, como si se tratase de películas dentro de una película, señalando la variabilidad de identidades que corresponde al ser contemporáneo, un vacío subjetivo que se adapta a cada situación. Cuenta con la participación de Kylie Minogue, y supone una celebración de la libertad creativa.

3. Tabu, Miguel Gomes (112)

Ganadora del Premio FIPRESCI en el Festival de Berlín y del Alfred Bauer a la innovación artística, está rodada íntegramente en blanco y negro y consta de dos partes, una ambientada en la Lisboa actual y otra en África. La segunda es una mirada al pasado de los personajes, que retroceden 50 años en el tiempo y no dispone de diálogos. Hay un diálogo con el cine mudo y con Tabú, de Murnau.

4. Caesar Must Die (César debe morir), Paolo & Vittorio Taviani (107)

Se alzó con el Oso de Oro en el Festival de Berlín del año pasado, se trata de una obra en la frontera entre la ficción y el documental. Construida mediante la alternancia entre color y blanco y negro, narra los ensayos de la obra Julio César, de Shakespeare, interpretada por los presos de una cárcel.

5. Shame, Steve McQueen (96)

Con esta obra, Michael Fassbender se alzó con la Copa Volpi en Venecia a la mejor interpretación masculina. Narra la difícil existencia de un sexoadicto en un entorno de extrema competividad capitalista, cuya pulcritud no deja cabida para su inestable subjetividad. Es interesante la relación que establece con el entorno: la ciudad desaparece, es apenas un trazo de fondo, pero se siente su palpitar imponiendo unas conductas que le alejan de la satisfacción de sus deseos.

6. Faust, Alexandr Sokurov (80)

Sokurov ganó el León de Oro en Venecia con esta nueva adaptación del Fausto, de Goethe, que completa su tetralogía sobre el poder. Es una obra con una impresionante riqueza visual, que recurre a lentes que deforman la imagen y sustenta el film con atmósferas construidas mediante un uso espléndido del color. Es un análisis sobre la construcción de la figura del poder, y en él aboga por la debilidad del que porta el mando frente al consejero, el propio Mefistófeles, que le impulsa a actuar de acuerdo a sus preferencias: el poder es un entorno de presiones, y no una figura, que en el fondo es un vacío. Y conjuga esta reflexión con una sutil ironía y un atrevimiento en el retrato de suciedad, vísceras y partes sexuales. Para mí, una de mis obras predilectas del año.

7. Beasts of the Southern Wild, Benh Zeitlin (78)

Ganó en el pasado festival de Cannes el Premio FIPRESCI dentro de la sección Un certain regard, en la que participaba. Se trata de un drama fantástico narrado desde el punto de vista de una niña y ambientado en un entorno natural, por lo que emerge la poesía a través de la mirada infantil.

8. Beyond the Hills (După dealuri), Cristian Mungiu (69)

Alina regresa de Alemania y se reúne con una antigua amiga que está internada en un convento ortodoxo; trata de convencerla para ir a Alemania pero ella se niega, por lo que reflexiona sobre la influencia de una religiosidad extrema en la vida cotidiana. Ganó el Premio al Mejor Guión en el Festival de Cannes, y sus protagonistas se alzaron con el Premio a la Mejor interpretación femenina. Está tejida, como la maravillosa 4 meses, 3 semanas y 2 días, a través de planos secuencias y cámara al hombro en lo que supone una nueva aproximación al realismo por parte de este director rumano.

9. Tinker Tailor Soldier Spy (El topo), Tomas Alfredson (59)

Basado en una obra de John le Carré, es la incursión de Tomas Alfredson en el thriller tras su cinta de terror Déjame entrar. Una obra de espías con aire clásico protagonizada por Colin Firth, Tom Hardy y Gary Oldman.

10. In the Fog (В тумане), Sergei Loznitsa (50)

Una adaptación de la obra de Vasiliy Vladimirovich Bykov, narra la lucha de los partisanos bielorrusos contra la ocupación alemana. Construida a través de planos secuencias, el director, el ucraniano Loznitsa, trataba de generar una monumentalidad en las imágenes, acorde con la temática bélica. Visualmente poderosa, con un aire marchito de la fotografía, como sus propias vidas, aunque el sistema formal, a veces un poco torpe en la posición de la cámara y su movilidad, bloquea la empatía con los personajes y genera distanciamiento. Ganó el Premo FIPRESCI en el Festival de Cannes.

11. Moonrise Kingdom, Wes Anderson (49)

Otra obra que confirma el talento visual de Wes Anderson para construir relatos en el límite de lo fantástico y lo absurdo, sobre dos niños que huyen de una comunidad rural cerrada para desarrollar su relación. Fue encargada de abrir el pasado Festival de Cannes.

12. Post Tenebras Lux, Carlos Reygadas (43)

La apuesta más arriesgada del festival de Cannes, Post Tenebras Lux es una obra que pretende atrapar el inconsciente colectivo de la vida mexicana y, por ello, huye de la narrativa clásica y de la conexión causa-efecto entre secuencias. El director mexicano, Carlos Reygadas, que se alzó con el Premio al Mejor Director en el Festival de Cannes, recurre a planos en formato 4:3, como en el cine mudo y clásico, y utiliza focos que crean una distorsión circular en la imagen, generando la sensación de culo de botella. El comienzo, con una niña aislada en la naturaleza salvaje, es una maravilla para los sentidos, y se opone a la vida adulta atada a la civilización, con el hombre próximo a las estructuras de poder y una mujer que estalla a través del sexo.

13. The Deep Blue Sea, Terence Davies (40)

Un drama romántico ambientado en los años cincuenta, que narra un amor imposible entre Heyster Collyer (Rachel Weisz), la esposa de un Juez del Tribunao Supremo, y un expiloto de la RAF, en un contexto de puritanismo y moral cerrada; todo ello con una gran elegancia en la puesta en escena.

14. Barbara, Christian Petzold (37)

El aleman Christian Petzold retrata la historia de una doctora encarcelada en Berlín Occidental, que al salir de la prisión es enviada al Berlín Oriental. Ambientada en los años ochenta, se trata de un relato sobre el choque de los dos mundos que conformaban la Alemania anterior a la caída del muro.

15. Wuthering Heights (Cumbres Borrascosas), Andrea Arnold (35)

Una nueva adaptación de Cumbres Borrascosas, de Emily Brönte, pero en esta ocasión en las manos de una mujer, que pretende recoger la furia del relato a través de un recurso al detalle y a la sensación. Esta adaptación es una dispersión de la narrativa en elementos sensoriales que logran captar la esencia de la historia de Heathcliffe y Catherine.

16. Paradies: Liebe (Paraísos: Amor), Ulrich Seidl (30)

Primera parte de la trilogía Paraísos, Ulrich Seidl trata de captar, con rabiosa ironía, el turismo sexual desarrollado por una clase media europea que, aparentemente está liberada, pero que siente la necesidad de recurrir a estos paraísos del sexo en África. Así, una obra que critica la escasa apertura al sexo en occidente en ciertas franjas de edad, y narra mediante una impronta de documental y de realismo, conservando el tiempo real en las escenas, el choque entre las dos culturas en el intercambio sexual. Bastante explícita en cuanto al tratamiento del cuerpo, narra el proceso de cosificación al que se somete normalmente al otro en este tipo de relaciones.

17. The First Man (Le Premier homme), Gianni Amelio (28)

Una adaptación realizada por el italiano Gianni Amelio, y protagonizada por Jacques Gamblin, de la obra inconclusa de Albert Camus, El primer hombre, a causa del accidente de coche que terminó con su vida.

18. Like Someone in Love, Abbas Kiarostami (28)

El iraní Abbas Kiarostami sigue con su tour mundial, que comenzó en Italia con Copia Certificada y prosigue ahora en Japón con Like Someone in Love. Un retrato de dos seres aislados, una joven prostituta y un anciano solitario y encerrado, aunque en Kiarostami poco importa la narración. Es como si sólo plantease sólo la presentación de la narración, reduciendo los acontecimientos a su nacimiento. Así, todo plano se proyecta sobre sí mismo, y no se proyecta sobre el desenlace: por ello, ver Like Someone in Love es dejarse llevar por el instante fílmico. Un instante siempre surcado por esos planos en el coche, que conjugan el cielo reflejado en el cristal y los rostros de los personajes: todo es síntesis. Y destaca, ante todo, la originalidad para narrar la relación familiar de la prostituta: mediante un contestador que reproduce los 7 mensajes de su abuela, a la que nunca llegaremos a conocer.

19. Jagten (La caza), Thomas Vinterberg (26)

Thomas Vinterberg sigue con esa fusión entre cine dogma, del que quedan vestigios en la violencia de la cámara, que no encuentra soporte fijo, y en una inserción de música extradiegética que se aleja del realismo de Festen (Celebración). En este caso, narra la expulsión de un profesor de la comunidad rural ante la acusación, por parte de una niña, de un adulterio que nunca cometió: habla sobre la excesiva confianza en la palabra, que no siempre implica realidad, y sobre la difícil penetración en una comunidad cerrada. Interesante en cuanto temática, pues se trata de una narración arquetípica, en mi opinión recurre a numerosos clichés y se asemeja, en ocasiones, a un telefilm.

20. A Dangerous Method (Un método peligroso), David Cronenberg (23)

Ambientada en la Viena de comienzos del s. XX, trata de captar las divergencias entre Freud y Jung en la génesis del psicoanálisis. La cámara de Cronenberg ya no disecciona la mutación de los cuerpos, como en la anterior etapa de su filmografía, sino la mutación de las ideas, que se materializan en los cuerpos que las portan. Con una impecable puesta en escena, una lograda ambientación y una gran interpretación de Keira Nightley.

Fuente: Otros Cines