El escocés Ewan McGregor, el norteamericano Tommy Lee Jones, y ahora John Travolta. Estos tres actores serán galardonados con el Premio Donostia en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián ( 21-29 de septiembre). El Especial 60 Aniversario del Premio Donostia se otorgará al siempre polémico director de cine Oliver Stone. Travolta recibirá este galardón como homenaje a su larga trayectoria cinematográfica. Gracias al certamen donostiarra su nombre quedará unido al de otros ilustres profesionales del séptimo arte que recibieron el premio como Ian McKellen, Meryl Streep, Glenn Close, Julia Roberts o Woody Allen.

La organización del evento, explica en pocas palabras, el motivo de tanto premio:

El Festival de San Sebastián quiere así celebrar su 60 edición con la concesión de sus Premios Donostia y Premios Donostia Especial 60 Aniversario a destacadas personalidades del mundo del cine que serán homenajeadas por toda su trayectoria y que se sumarán así a esta celebración especial, de manera que sus nombres queden unidos para siempre al certamen donostiarra.

Ya se sabía que John Travolta estaría en San Sebastián para el Festival porque va a presentar Savages junto a su director, Oliver Stone, y su compañero de reparto, Benicio del Toro. Está previsto que la película se proyecte el 23 de septiembre, será un día ocupado para el actor porque también tendrá que acudir a la gala en la que recibirá el Premio Donostia.

Puede que en los últimos años la vida personal del actor haya sido mucho más vistosa que sus películas, o que se hayan hecho más comentarios sobre su pelo que sobre sus proyectos para la gran pantalla pero lo cierto, y eso nadie puede negarlo, es que estamos ante un superviviente de la vorágine de Hollywood que supo reconvertirse en estrella de blockbusters y cine palomitero. Un actor capaz de lo mejor y de lo peor, con una carrera llena de luces y sombras, de éxitos y fracasos.

Este año San Sebastián quiere rendirle homenaje a una de las sonrisas más inolvidables del cine reciente; alguno puede pensar que John Travolta no merece dicho reconocimiento pero si nos paramos a analizar su carrera surge la pregunta ¿cómo es posible que no lo hayan hecho antes?

La errática carrera de una estrella

John Travolta, de 58 años, ha sido nominado al Oscar en dos ocasiones, la primera vez en 1978 por su papel en Saturday Night Fever (Fiebre del Sábado Noche), el pistoletazo de salida hacia la fama. Pasaron casi dieciséis años hasta la segunda nominación, corría 1994 y en los cines proyectaban Pulp Fiction. Travolta encarnaba al asesino Vincent Vega; ese papel reactivó su carrera y le puso, de nuevo, en boca de todo el mundo. Entre ambas películas dieciséis años de errores, éxitos, sonoros fracasos, malas elecciones y trabajos puramente alimenticios.

Sus primeros papeles fueron en la televisión, Travolta se dio a conocer en Welcome Back Kotter, una serie que le proporcionaba dinero y estabilidad mientras participaba con pequeñas apariciones en películas como Carrie. En 1976 conoció a Randal Kleiser durante el rodaje del telefilm El Chico de la Burbuja; repetiría con este director dos años más tarde en Grease, musical de culto que le convirtió en un icono juvenil. Al poco llegaría Fiebre del Sábado Noche, de icono pasó a mito – a pesar de la infumable secuela Stayin Alive-.

En 1980 protagonizó su último éxito, Urban Cowboy. La década de los ochenta fue muy oscura para el actor, hasta que llegó el bebé hablador Look Who's Talking en 1989. Las tres comedias de Look Who's Talking (Mira quién habla) le mantuvieron en activo pero ningún director serio quería trabajar con él. Estaba acabado aunque con dinero en el bolsillo. Luego llegó Vega, Tarantino, las nominaciones, los premios y la gloria.

Tras su trabajo para Tarantino llegaron proyectos como Get Shorty (Cómo conquistar Hollywood, 1995), por ponerse en la piel de Chili Palmer, el mafioso reconvertido en productor de cine, ganó un Globo de Oro. En 2005 recuperaría ese personaje con Be Cool.

Desde mediados de los noventa encadena películas de acción con proyectos más personales y menos mediáticos. Travolta puede dar vida a un terrorista enloquecido en Face/Off (1997) o a un ángel en Michael (1996); le vemos como el cerebro de una operación criminal de alto nivel en Swordfish (Operación Swordfish, 2001) o como un alcoholizado profesor de literatura en A Love Song for Bobby Long (Una canción del pasado, 2004). A decir verdad el actor puede sorprenderte con cualquier papel y en cualquier momento.

Los últimos años de esa década fueron muy provechosos para Travolta, participó en películas muy interesantes como A Civil Action (1998) de Steven Zaillian o Primary Colors (1998) de Mike Nichols. Por su papel en el film de Nichols estuvo nominado a un Globo de Oro.

Pero no todo fue bueno, con el paso del tiempo, se involucró cada vez más en proyectos de calidad altamente cuestionable como Battlefield Earth (Campo de batalla: la Tierra, 2000), The Punisher (El castigador, 2000), Wild Hogs (Cerdos salvajes con un par de ruedas, 2007) o Old Dogs (Dos canguros muy maduros, 2009).

Echando la vista atrás hay que reconocer su tremendo trabajo y talento en las más de cincuenta películas en las que ha participado. Poco queda ya de aquel bailarín que, a golpe de cadera, enloquecía las pistas de baile pero Travolta, el actor, ha crecido y evolucionado con el paso del tiempo.