El peón sacrificado ha sido David Fincher, quien se estaba preparando en primera instancia para dirigir Pawn Sacrifice, según el guión de Steven Knight sobre el histórico duelo entre Bobby Fischer y Boris Spassky, que encumbrara al estadounidense a la cima mundial de ajedrez en plena guerra fría. En su lugar, será Edward Zwick quien se encargue de manejar un tablero cuya primera ficha y movimiento lo proporciona Tobey Maguire, protagonista y productor de la cinta.

Bobby Fischer

A pesar de que su logro congregaría toda la atención mediática del momento, Bobby Fischer acabaría convertido en una persona incómoda, a mitad de camino entre la genialidad y la locura. Posteriormente se enfrentaría con la opinión pública, debido a sus declaraciones antiamericanas y antisemitas, y acabaría exiliado en Islandia, que se convertiría en su nuevo hogar hasta su muerte (como también debería convertirse en el nuestro).

El director de Love and Other Drugs debe haber visto en este proyecto todos las señales que le podrían conducirle a alcanzar un éxito comparable al de sus primeras películas, como Glory o Legends of the Fall por las que alcanzara nominación a los Globos de Oro al mejor director. De entrada acaba de posponer el rodaje de The Great wall, una película épica sobrenatural que estaba preparando con Legendary Pictures, quienes han alegado problemas de financiación para posponer, que no cancelar, el proyecto. El cineasta está además de actualidad porque se está cocinando el remake de una de la que fuera su primer largometraje cinematográfico, About Last Night…, que con un guión de David Mamet tuviera entre sus protagonistas a Rob Lowe, Demi Moore, James Belushi y Elizabeth Perkins.

Tobey Maguire

Por otro lado, si Tobey Maguire se había centrado más últimamente en su carrera como productor, actualmente parece haber recobrado con fuerza y vitalidad las riendas de su carrera como actor. Si a estas alturas ya debe estar terminando el rodaje de The Great Gatsby, actualmente se encuentra filmando Labor Day con Jason Reitman. Poco falta para que comprobemos cómo ha sido su colaboración con Ang Lee en Life of Pi y ya se están dando a conocer nuevos proyectos como Z for Zachariah, además del que nos ocupa.

Pero lo que ya nunca sabremos es lo que hubiera sido Pawn Sacrifice de haberla dirigido David Fincher. Tratándose de un cineasta tan visual como él, dudo que hubiera conseguido sacarle tanto partido como estoy seguro sabrá sacarle Zwick. Si The Social Network brilló no fue precisamente por su pericia, sino por la de Aaron Sorkin, que correspondientemente sería coronado con un Oscar por su labor. Y hablando de premios, tenemos que recordar que Edward Zwick ya dirigiera a Leonardo DiCaprio y Djimon Hounsou en Blood Diamond, por la que serían nominados al Oscar, como también lo había sido anteriormente Ken Watanabe por The Last Samurai o Denzel Washington en el papel que le valdría su primer Oscar de la academia por Glory. ¡Este sacrificio huele a nominación!