La red está que trina (y yo ni te cuento) con la noticia del último proyecto que emerge de las estériles mentes de Hollywood: Universal Pictures ha desempolvado su idea de hacer un remake de Videodrome. Estrenada en 1983, la película está protagonizada por James Woods en el papel de Max Renn, el propietario de una televisión por cable que un día descubre la señal de una misteriosa televisión que tiene la capacidad de proporcionar sensaciones extremas y efectos secundarios en los televidentes. Considerada por Andy Warhol como La naranja mecánica de los años ochenta, se trata de una de las más personales del cineasta canadiense David Cronenberg. Estando ya un poco mayor Madonna para asumir el papel que en su día hiciera fabulosamente bien Deborah Harry, me pregunto si no se les ocurrirá la brillante y retorcida idea de reclutar a Lady Gaga, ahora que se ha iniciado en el mundo del cine con Machete Kills.

Videodrome (1983, David Cronenberg)

Este remake servirá para que el realizador de origen sueco, Adam Berg, consiga por fin estrenarse (o estrellarse) en el ámbito cinematográfico (por la puerta de atrás, más que por la grande), después de haber sido una de las opciones de Fox para dirigir Deadpool. Comenzó haciendo vídeos musicales para la banda Kent -de la que uno de los miembros era su hermano-, para colaborar después con bandas de su pueblo como A-Ha o The Cardigans. Entre las numerosas películas publicitarias que ha realizado destaca Carousel, un cortometraje de 2 minutos y hico patrocinado por Philips, que fue premiado con el Grand Prix en el Cannes ion International Advertising Festival, aparte de tener en su currículo numerosos spots y cortometrajes.

En realidad el proyecto se lleva gestando desde 2009 cuando para escribir la nueva versión del guión se les ocurrió la brillante idea de contratar a Ehren Kruger, responsable de otra versión innecesaria como The Ring y su secuela, que al fin y al cabo sí guardan alguna relación con la película que nos ocupa, o de títulos tan intelectuales y estimulantes (es ironía) como Transformers: Revenge of the Fallen y Transformers: Dark of the Moon, que no sé que relación guardan con Videodrome por que no las he visto. De lo que no cabe ninguna duda es de que los ejecutivos de Universal saben perfectamente cómo caldear el ambiente y ponernos los nervios de punta. Aunque nada comparado con las perlas que sueltan director y guionista sobre sus propósitos para con esta nueva obra (de mierda):

Modernizar el concepto, fusionarlo con las posibilidades de la nonatecnología e impulsándolo hacia un thriller de acción y cienci-ficción a gran escala.

¿Cómo se puede hablar de modernizar un concepto que sigue siendo arrebatadoramente moderno hoy en día? Me da que Berg todavía no ha entendido la película de Cronenberg (como que le falta el "cronen"). ¿Por qué habla de nanotecnología si en Videodrome no había tecnología en absoluto? Todo era televisión, encima analógica nada de digital, cintas de vídeo y todo era producto de la mente. De hecho, pocos cineastas como Cornenberg han hecho suyo el axioma de que "el monstruo era él", en referencia a los protagonistas de sus películas que siempre constituyen el principal peligro para sí mismos. Me da la impresión de que la única validez de esta película será la revalorización a la que abocará prodigiosamente la original, descubriéndola a las nuevas generaciones que se darán cuenta de que con mucho menos presupuesto, pero con una mayor fertilidad mental y capacidad creativa, se pueden crear obras imperecederas. ¿Long life to the new flesh? Larga vida a la vieja escuela y muerte a la carne fresca (y su remake). Parafraseando la primera frase que se escucha en el tráiler original de la película ¿porqué vería alguien una basura como el remake de Videodrome?