Días de verano, largos y calurosos. El sol brilla en lo alto de un cielo increíblemente azul y la gente combate el calor. Son días de playa, de arenas blancas y aguas cristalinas, de olas y zambullidas, de crema protectora y gafas oscuras. Tiempo para relajarse y disfrutar, para no pensar en nada, para divertirse, para estar en familia o pasar el rato con los amigos. La playa como escenario cinematográfico ha dejado un buen puñado de grandes escenas para el recuerdo, escenas llenas de amor, de intimidad, de descubrimiento, de horror, de muerte, de superación... no todo va a ser tumbarse al sol.

Aquí una recopilación de playas de cine, seguro que os suenan todas y que echáis en falta alguna, así que comentad para que sepamos cuales son vuestras playas favoritas. Empecemos:

Indiana Jones and the Last Crusade (1989)

Tener como padre a Sean Connery no tiene precio, y si además interpreta a un arqueólogo despistado tenemos como resultado una de las mejores relaciones paterno-filiales del cine de aventuras. La escena de la playa no sólo es divertida sino que sirve para conocer mejor al personaje de Connery, el típico estudioso que nunca ha salido de su despacho pero que ante una circunstancia adversa es capaz de utilizar sus amplios conocimientos para salir bien parado. Mientras Indiana opta por la pistola, a la que solo le queda una bala, su padre "armado" con un paraguas derriba un avión.

The Beach (2000)

Es difícil elegir una escena de esta película. La isla de Ko Phi Phi Lee, donde se encuentra la bahía de Maya, fue el escenario elegido por Danny Boyle para rodar esta historia sobre los problemas que atenazan nuestras vidas y la maldad innata del hombre. A pesar de la dureza de la historia y de los delirios de varios personajes el paisaje es tan espectacular que te olvidas por un momento de las dificultades de la comunidad y de los dilemas de Richard (Leonardo DiCaprio). En cualquier lista de playas de cine tiene que aparecer esta película.

The Piano (1993)

Ada McGrath (Holly Hunter) no habla desde hace años pero toca el piano, la música es su voz, su manera de expresarse, su vía de escape y a través de ella llegamos a conocer el alma de esta mujer del siglo XIX obligada por su padre a casarse con un hombre que no conoce. Ada y su piano son uno, cuando junto a su hija y Baines (Harvey Keitel) acude a la playa para rescatar el instrumento empieza a tocar y sonríe, es feliz por primera vez en mucho tiempo. La música de Michael Nyman hizo mucho por la película de Jane Campion pero hay que reconocer también el excelente trabajo del reparto.

Splash (1984)

Si después de una borrachera descomunal os despertáis en una playa desierta y aparece una hermosa mujer desnuda se os quedará la misma cara que a Tom Hanks en esta deliciosa y fantástica comedia romántica. Claro que no pensaréis que se trata de una sirena pero ¿por qué no? No es la única película de Hanks donde las escenas de playa son relevantes pero ver a Daryl Hannah corriendo por la arena con la melena al viento mientras él intenta, torpemente, seguirla es algo inolvidable. Hannah nunca estuvo tan guapa ni tan natural, me refiero a su actuación.

Zorba the Greek (1964)

¿Cómo olvidar el baile y las carcajadas de Anthony Quinn? El final de la película nos muestra a dos hombres que, a pesar de sus múltiples diferencias, se comprenden y quieren. En esa playa griega se baila para celebrar la vida, la amistad y por pura y simple alegría.

From Here To Eternity (1953)

En la playa de Halona Cove, cerca de Waikiki, se rodó el beso entre Burt Lancaster y Deborah Kerr; estamos ante una de las imágenes más icónicas del cine y se ha reproducido hasta la saciedad. El idilio entre el militar interpretado por Lancaster y la mujer de su inmediato superior (Deborah Kerr) es impulsivo y tórrido, pero el ataque a Pearl Harbor se acerca y dicho acontecimiento cambiará las vidas de los personajes para siempre. La escena está llena de pasión y erotismo, tanto que tuvo problemas con los censores de la época.

The Shawshank Redemption (1994)

Andy (Tim Robbins) se pasa media vida en prisión por unos asesinatos que no cometió. Su sueño es escapar a Zihuatanejo (México) y abrir un pequeño hotel en la playa, comprar una vieja barca y repararla para llevar a los clientes a pescar. Un sueño que se convierte en realidad y que compartirá con su buen amigo Red (Morgan Freeman). La escena final, con los dos amigos reencontrándose a orillas del Pacífico, es un canto a la libertad y la esperanza.

Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004)

Atípica y compleja historia de amor (desamor) la de Joel (Jim Carrey) y Clementine (Kate Winslet). El guión de Charlie Kaufman está lleno de flashbacks, fragmentos, recuerdos, vacíos y jugarretas. Los protagonistas se conocen durante una fiesta en la playa en Mountauk, él se fija en el pelo verde de ella y en su camiseta naranja. A lo largo de la película regresaremos varias veces a esa playa para conocer el origen de la relación.

Saving Private Ryan (1998)

El Desembarco de Normandía en la playa de Omaha visto por Steven Spielberg a través de los ojos de Tom Hanks y su regimiento. Muerte, destrucción, sangre, miembros amputados, fuego y balas. Un escenario caótico y un infierno para las personas que estuvieron allí el Día D. La orilla repleta de cadáveres y el agua roja son imágenes que se quedan en la memoria del espectador. Por desgracia para Spielberg el gobierno francés no le permitió rodar en la histórica playa, así que lo que vemos en pantalla es el arenal de Curracloe (Irlanda).

Chariots of Fire (1981)

La escena que abre la película muestra a un grupo de corredores entrenando en una típica playa inglesa - fría y nublada - para competir en las Olimpiadas de 1924. La escena se desarrolla a cámara lenta y se ve acompañada por la exquisita música de Vangelis, una escena que ha sido parodiada por activa y por pasiva. La playa se llama West Sands y se encuentra en St. Andrews (Escocia).